Legalmente no estás obligado a tener un tipo de cuenta especial para ser autónomo, con cualquier cuenta corriente que esté a tu nombre debería ser suficiente. Pero tener una cuenta separada para tu negocio tiene varias ventajas:


Mide los resultados: Si tienes tu cuenta personal y la cuenta de tu negocio juntas, será más complicado hacer un seguimiento detallado de tus ingresos y costes empresariales.


Facilidad gestora: Que mantengas las cuentas separadas también hará más fácil la contabilidad, tu gestor te lo agradecerá.


Separa tus finanzas: Tener una cuenta para tus finanzas personales y otra para tu negocio es muy buena idea para no mezclar las finanzas. Así evitarás gastarte el dinero del IVA trimestral.


Financiación: Algunos bancos para autónomos ofrecen mejor acceso a financiación si tienes una cuenta negocio con ellos.


Inspección: Si algún día tienes una inspección, toca madera, será mucho más simple si has mantenido cuentas para negocios y personales separadas.