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Terapia reparativa: curar la homosexualidad?

Terapia reparativa: curar la homosexualidad?

  1. Avatar de Pontiac_Butterfly
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    Terapia reparativa: curar la homosexualidad?

    Me encontré con esta nota que salió en un suplemento de página 12, y quería compartirlo con uds a ver qué les parece. Como lo dice el título se trata de un "tratamiento para curar la homosexualidad", se llama "retorno a la vida" porque supuestamente hay algo a lo que volver. Parece que siguen los pasos de una asociación llamada NARTH (National Association for Research and Therapy of Homosexuality) que fue creada por un Psicólogo allá por los años 90.

    La pregunta que me surge después de leer esto es: si un sujeto es homosexual y padece por ello ¿Podemos criticar que deseen modificar su elección sexual? Más allá de que consideremos que la homosexualidad sea o no, algo que se pueda modificar a voluntad...

    Bueno les dejo la nota, a ver qué opinan!

    Spoiler:

    Las técnicas del miedo

    Existen, aquí y ahora, organizaciones dedicadas a “curar” la homosexualidad, aun cuando se cuiden muy bien de usar la palabra enfermedad para definir cualquier orientación sexual que no sea hétero. Estrafalarias, ridículas o equivocadas, lo cierto es que sus métodos violentan y vulneran a personas que suelen llegar hasta allí presionadas por la homofobia que las rodea, el único verdadero mal al que se debería dedicar cualquier esfuerzo “curativo”.
    Por Mariana Enriquez
    El chico que busca una consulta con el grupo Retorno a la vida está un poco sorprendido por cómo se arregla la cita terapéutica: le recuerda a un levante. “Concerté una cita el sábado a la tarde en una esquina. El creyó conveniente pedirme una descripción física y darme la suya para reconocernos, casi como si se tratara de una cita a ciegas. ‘Yo mido 1,75, soy castaño, de rulitos, flaco para ser gordo y gordo para ser flaco’, me dijo.” “El” es asistente de una de la terapeutas que coordinan los grupos de Retorno a la vida. ¿Y qué se hace en esos grupos? Algo tan estrafalario como equivocado y cruel: intentar cambiar la orientación sexual de las personas homosexuales, y “devolverlas” a la heterosexualidad. “El ministerio se llama ‘Retorno a la vida’ justamente por eso: porque hubo algo que te llevó hacia la homosexualidad, y nosotros creemos que tenemos que desandar ese camino para ir por el lugar que corresponde. Y por eso nos llamamos así: porque retornamos a nuestra identidad perdida.” Retorno a la vida es un grupo cristiano evangélico que, según enuncia el sitio iglesiaenmarcha.net, “ayuda para la recuperación del homosexual”. Fue fundado hace 11 años por la Dra. Mabel Borghetti y profesionales de la salud de diferentes áreas. Pertenece a Acaps (Asoc. Cristiana Argentina de Profesionales de la Salud), entidad afiliada a Aciera. Según cuenta la Dra. Borghetti, “Retorno se creó en octubre de 1994. Lo formamos un pequeño grupo de profesionales que teníamos el deseo de asistir a las personas con esta problemática. Nuestra experiencia clínico-asistencial nos permitía considerar que era una conducta que, con tratamiento adecuado, puede ser revertida”.
    Revertir, reparar, reencauzar. Son las palabras favoritas de quienes quieren devolver al redil a las ovejas descarriadas. Uno de los asistentes de la Dra. Borghetti se lo explica así a nuestro joven en busca de reencauzamiento: “A la homosexualidad no la entendemos como una enfermedad, aunque todo lo que es curable es, de algún modo, una enfermedad. Pero nosotros no decimos que es una enfermedad. Es un trastorno de la identidad, no una enfermedad. Y tampoco logramos que la persona cambie en un 100 por ciento. Es decisión de la persona retomar el camino natural de un hombre. Pero está en uno querer cambiar, poner la fe en Dios para poder salir de eso, y poner lo mejor de uno en la terapia. Nosotros no hacemos magia. Es un trabajo en el que nosotros damos una serie de herramientas, pero el que da tanto el querer como el hacer es Dios, en realidad. Además, el hecho de trabajar en equipos terapéuticos y ver reflejada tu problemática en otras personas con tu mismo problema te va a ayudar a ver que hay otras maneras de transitar tu camino”.
    Retorno a la vida, quizás el más conocido entre los grupos que buscan la “recuperación” de los homosexuales en la Argentina, recibió hace unos diez años el apoyo de los norteamericanos Exodus, pioneros en la materia. Aseguran tratar a unas 30 personas por año y lograr una recuperación del 70 %. Pero, ¿cuál es el origen de estas terapias innecesarias y homofóbicas?
    Los que reparan

    La llamada “terapia reparativa” es hoy la favorita de los ministerios cristianos, pero en realidad comenzó por impulso de psicólogos en la década del ’60. Los voceros más importantes fueron Irving Bieber y Charles Socarides, ambos norteamericanos, ambos convencidos de que la homosexualidad era patológica y posible de cambiar. De los dos, Socarides es el más importante por varias razones: primero, en 1992 fundó Narth, la National Association for Research and Therapy of Homosexuality, es decir, la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad –que sigue activa y creciendo hoy–; por otro, su hijo mayor, Richard, es abiertamente gay y fue el asesor principal para las Relaciones en Asuntos Gay-Lésbicos durante el gobierno de Bill Clinton, cosa que le causó unas cuantas contradicciones y airadas discusiones especialmente en los últimos años de su vida (murió en 2005). Socarides podía ser terriblemente ofensivo: por ejemplo, alguna vez escribió que el asesino serial Jeffrey Dahmer era un ejemplo extremo del “tipo homosexual”. “Todo homosexual que quiere incorporar el cuerpo de su amante masculino está usando el mismo mecanismo: la incorporación. La mayoría de los homosexuales se contenta con hacer esto simbólicamente. Dahmer era psicótico y llevó su desorden homosexual más allá de los límites”, decía. También lo disgustaban las cátedras de estudios gaylésbicos en universidades norteamericanas. Decía: “Creo que los estudiantes están obteniendo información mala y también desinformación en cuanto al sexo homosexual. Y con frecuencia, en nombre de dos modas contemporáneas: la diversidad y la democracia. La academia ha comprado la diversidad a cualquier precio, incluso hasta la ruina de la propia idea de la universidad. Sólo hay que pensar en las palabras. Diversidad es el opuesto exacto de universidad. La universidad habla de un todo. La diversidad implica división. Así que ahora están poniendo patas para arriba siglos de civilización intentando institucionalizar las relaciones íntimas entre personas del mismo sexo”.
    Hasta aquí un breve retrato del personaje. Un poco sobre la asociación que ayudó a crear, Narth. En su impresionante sitio web (repleto de información) se definen como una organización profesional que ofrece “esperanza a quienes luchan con una homosexualidad no deseada”. Esencialmente, Narth abraza la mirada sobre la homosexualidad que prevalecía en los años ’50 y los ’60: que la “preferencia” resulta de un problema de desarrollo, especialmente en el fracaso del niño en la identificación con figuras adultas del mismo sexo. Es la más importante organización profesional en Estados Unidos que apoya la “terapia reparativa”: hay más, pero son muy pequeñas en comparación con el monstruo Narth, que además recibe dinero de diversas iglesias y grupos de ex gays. Narth ofrece terapia –incluso se puede elegir un terapeuta online–, pero también es un centro de investigación, debate, conferencias y difusión: son especialmente activos en escuelas secundarias, donde entregan panfletos explicando a los adolescentes que pueden revertir sus deseos. Todas las asociaciones de salud mental del país consideran que las terapias de Narth son nocivas para el bie-nestar de las personas gays y lesbianas. Por citar sólo una opinión, la American Psychiatric Associaton manifestó: “No hay evidencia científica publicada que apoye la eficacia de la terapia reparativa como tratamiento para cambiar la orientación sexual de una persona. Hay algunos reportes en la literatura acerca de uso de psicoterapia en el tratamiento de personas angustiadas por su homosexualidad que deseaban ‘volverse’ heterosexuales. Sin embargo, los resultados no han sido conclusivos, ni se han replicado. No hay evidencia de que un tratamiento pueda cambiar los sentimientos sexuales de una persona hacia otras del mismo sexo. La experiencia clínica sugiere que la persona que busca terapia de conversión lo hace por presiones sociales que han resultado en homofobia internalizada; también se ha demostrado que los hombres y las mujeres gays que han aceptado su orientación sexual positivamente se integran mejor y viven mejor que aquellos que no lo han hecho”. Pero Narth está en desacuerdo con la institución psiquiátrica más importante de su país, sigue adelante, y tiene el importantísimo apoyo de la súper poderosa derecha religiosa.
    En el nombre de Dios

    A los 43 años, un hombre de negocios de San Francisco llamado Fran Whorten, que hacía veinte años que era abiertamente gay –y encima estaba en el momento apropiado y la época apropiada, 1973– se sintió desencantado con el modo de vida gay. Dos años después, ya había retornado a su fe de crianza –cristiana evangélica– y formó Exodus junto a otros ministerios cristianos –el suyo era Love in Action–, una red de cientos de iglesias lideradas por “ex gays” y que ofrecen terapia reparada, como nuestro Retorno a la vida. Exodus tiene base en Orlando –San Francisco era, digamos, un sitio poco adecuado– y programas para amigos, familia, jóvenes y, claro, el propio gay que quiere dejar atrás su “estilo de vida”. Su lema es “la libertad es posible”, y entre otras cosas ofrecen cientos de “casos reales” para leer con títulos como “mi viaje de salida del lesbianismo” o “fuera de la prisión”. Hace dos años, Exodus vivió un pequeño escándalo que les trajo algo de publicidad negativa –tienen bastante poca, salvo, claro, en los medios queer o liberales en el sentido norteamericano del término–. Dos personas que habían participado en sus programas y se consideraban dañadas les enviaron una carta abierta, al tiempo que formaron su propia asociación... de ex gays sobrevivientes de terapias reparativas. Se llaman Beyond Ex Gay, se los encuentra en beyondexgay.net y los fundadores se llaman Christine Bakke y Peterson Toscano. Su tarea: recuperar a los gays y lesbianas que entraron en tratamientos. Christine, nacida en una familia fundamentalista cristiana, recibió tratamiento en Exodus y en el ministerio Living Waters, uno de los que cuentan con la peor reputación, denunciados entre otros por un pastor ex gay –ahora gay de vuelta– que dice haber sufrido un violento exorcismo que vivió como una “violación espiritual”. La religiosidad cristiana en EE.UU., se sabe, suele tener características fanáticas y con frecuencia violentas. Pero, ¿qué dicen hacer en sus terapias religiosas una de nuestras ramas locales de curación de la homosexualidad de la mano de Dios? Un integrante de Retorno a la vida le sigue explicando a nuestro muchacho que quiere averiguar sobre el tema: “Hay muchos ministerios evangélicos que están trabajando en la misma área. Se sabe que la asistencia de Dios en la vida de una persona es importantísima. Llegar a la comunión con Dios es un pilar importante. La psicología es otro de los pilares. Nosotros entendemos que la homosexualidad es una problemática biopsicosocioespiritual, que puede tener un componente biológico, en algunos casos. No en todos, porque no hay un gen, no está descubierto por lo menos. Pero sí puede haber alguna variación genética o neuronal que puede potenciar este tipo de comportamientos. En cuanto a las variables psicológica y social, ser homosexual implica no dar dentro de los parámetros de lo que socialmente se espera. Y espiritualmente también, porque esa falencia de Dios, o del amor de Dios, es algo que influye. Lo que hay que tener bien en claro es que se puede salir. Lo importante es que vos te determines, que te plantes firme frente a esa decisión. Porque no existe una inyección, una pastillita. No hay nada que te podamos dar que tenga el componente para que vos lo tomes y mañana aparezcas siendo otra persona. Pero sí existe el componente de la determinación y apuntamos a eso.”
    Aunque medie una “decisión”, aunque exista esa determinación, es claro que este tipo de terapias violentan y vulneran libertades y deseos extremadamente básicos. Pero hay terapias que ni siquiera dan rodeos en cuanto a su brutalidad. Como la tristemente famosa y tan temida “terapia de la aversión”.
    La naranja mecánica

    Hay una imagen que ilustra la “terapia de la aversión” como ninguna otra. La creó Anthony Burguess en su novela La naranja mecánica y tiene al protagonista, Alex, sentado a una silla, obligado a ver imágenes de ultraviolencia en una pantalla sin parpadear (esto se logra con un aparato que le mantiene los ojos abiertos mientras un enfermero se los humedece con gotas). Las imágenes están acompañadas de una droga que causa náuseas, y de la 5ª Sinfonía de Beethoven. Se llama la Técnica Ludovico, y como resultado Alex no volverá a ejercer violencia, porque comienzan los síntomas paralizantes no bien intenta dar un golpe.
    Increíblemente, en las décadas del ’40 y ’50, una terapia muy similar se usó para “curar desviaciones sexuales”, es decir, la homosexualidad y el travestismo. Para muchos estudiosos, la terapia de la aversión es la más inhumana entre todas las usadas para revertir la homosexualidad. Los tratamientos eran realmente de pesadilla: con frecuencia el paciente (la mayoría hombres: las lesbianas, quizá por menor visibilidad, también porque rara vez eran detenidas por la policía y por lo tanto no entraban en el sistema judicial que proponía la “aversión”, estuvieran más a salvo de estas técnicas tenebrosas) traía una foto de su amante, o una de un hombre muy atractivo, que se proyectaba sobre una pantalla gigante. Debía mirarla sin pausa mientras se le administraban drogas como la apomorfina que, usada de forma intramuscular, causa náuseas. Como muchos “pacientes” desarrollaban resistencia al efecto de la droga, empezaron a usarse descargas eléctricas. Era el método favorito para el tratamiento de travestis: descalzos, se los ubicaba sobre un cerco/alfombra electrificado, y se les daban descargas hasta que se quitaba toda la ropa. Las descargas eléctricas paraban cuando quedaba desnudo. Se trataba de tortura, claro. Así lo entendió el Frente de Liberación Homosexual de Estados Unidos, que en los ’70 hacían manifestaciones protestando específicamente por estas técnicas. Y las hubo peores: el psiquiatra Michael Knight le contaba a la BBC en 2003: “Las técnicas para tratar la homosexualidad dominaron la primera parte del siglo XX. En los años ’20, investigadores médicos alemanes completamente legítimos implantaban testículos de cadáveres en cuerpos de hombres homosexuales, en general sin que ellos lo supieran. La idea era elevarles el nivel de testosterona. Les decían que iban a operarlos, pero no qué les iban a hacer”.
    Es famosa, también, la técnica de electro-shock a la que fue sometido el músico Lou Reed, evento del que él rara vez habla. Hace poco, sin embargo, un hombre del espectáculo, comediante, gay y muy famoso en Inglaterra llamado Peter Price, decidió contar su experiencia: “Me sometí voluntariamente a la terapia de aversión cuando tenía 18 años, después de que mi madre descubriera que era gay”, contó. “Me pusieron en la guardia psiquiátrica, en una habitación sin ventanas, y tuve que escuchar una cinta de audio donde se hablaba de la homosexualidad con el lenguaje más brutal imaginable. Después un psiquiatra me dio una revista con imágenes de hombres desnudos y una Guinnes. Después me dieron algo que me hizo vomitar violentamente, y se negaron a limpiarme. Por 72 horas yací en mi propia mugre –también me cagué encima– y muerto de miedo. Rogué que me dejaran ir, y lo hicieron, después de que un psiquiatra me dijo que el siguiente paso era conectar electrodos a mi pene. Dos meses después acepté que era gay. Y poco después encontré al médico que me había tratado en un bar de Liverpool. Estaba furioso. Quise atacarlo con una botella rota.”
    Price recién pudo hablar de estas experiencias 20 años después de sucedidas; hoy tiene un programa de radio donde, entre otras cosas, intenta ayudar a los jóvenes con sus sexualidades.
    Y él, como muchos otros, sabe que no hay cura para la homosexualidad sencillamente porque no hay nada que curar. Aunque sí debe haber cura para la homofobia. Y hacia allí debería ir a parar tanto esfuerzo, tanta investigación y terapia malgastada.






    Les dejo el link por las dudas: Página/12 :: soy

    También les dejo una entrevista que salió en esta institución Narth.
    Spoiler:
    "Muchos homosexuales que creían que no había otra opción están casados y con hijos"

    Los activistas gays tratan de ocultar que hay personas que han salido de la homosexualidad, afirma Nicolosi ROBERTO MARCHESINI. 'STUDI CATTOLICI'
    ALBA, Del 19 al 25 de febrero de 2005

    La homosexualidad no es 'normal', es síntoma de algún desorden. Según el doctor Nicolosi, en contra de lo que promueve el movimiento gay, no se ha demostrado que existan causas genéticas. Los problemas afectivos en el seno de la familia están entre las causas más comunes. Muchos homosexuales han dejado de serlo después de pasar por la asociación de Nicolosi. El doctor californiano Joseph Nicolosi es cofundador y director de una institución americana que estudia la homosexualidad, la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la homosexualidad (NARTH). Desde hace varios años pone en práctica una terapia reparativa de la homosexualidad, es miembro de la Asociación Psicológica Americana y autor de numerosos libros y artículos científicos.
    -Doctor Nicolosi, ¿qué es la homosexualidad?
    -La homosexualidad es un síntoma de un problema emotivo y representa necesidades emotivas insatisfechas desde la infancia, especialmente en la relación con el progenitor del mismo sexo. En otras palabras: para el chico que no ha tenido una conexión emotiva con el padre, y para la chica que no ha tenido atención emotiva por parte de la madre, ello puede inducirlos a desarrollar un síntoma de atracción hacia el propio sexo u homosexualidad.
    -¿La homosexualidad es 'normal'? Y ¿qué es normal?
    -Yo no pienso que la homosexualidad sea normal. Aproximadamente, un 2% de la población es homosexual. Por tanto, estadísticamente, no es 'normal', en el sentido de que no está muy difundida. Además de esto, no es normal tampoco en términos de natural design. Cuando hablamos de ley natural, y de la función del cuerpo humano, cuando miramos la función del cuerpo humano, la homosexualidad no es normal. Es un síntoma de algún desorden. La normalidad es aquello que cumple una función conforme al propio design; esto es el concepto de ley natural, y en este sentido la homosexualidad no puede ser normal, porque la anatomía de dos hombres, los cuerpos de dos hombres, o dos mujeres, no son compatibles.
    -¿Cuáles son las causas de la homosexualidad? ¿Existe una causa genética?
    -Como he dicho, las causas de la homosexualidad se remontan a la autopercepción del niño o de la niña en la primera infancia. El chico necesita de una relación con su padre para desarrollar su substancial identidad masculina, la chica necesita de una unión emotiva o relación con su madre para desarrollar su feminidad. Es el sentido del género que determina la orientación sexual. En otras palabras, cuando un chico se siente seguro de su masculinidad, se siente naturalmente atraído por las mujeres. Y lo mismo ocurre con las mujeres: cuando una joven chica se siente segura de su identidad femenina, se siente naturalmente atraída por los chicos. El homosexual es una persona que carece del sentido de género, y por ello trata de remediar, o busca un remedio, a través de otras personas. Esta inclinación se hace sexualizada, y es por ello por lo que manifiestan el síntoma de la homosexualidad. Se habla mucho de las causas genéticas de la homosexualidad y más o menos hace veinte años en los Estados Unidos se hablaba del 'gen gay', o del 'cerebro gay', pero ningún estudio ha demostrado tal cosa. De hecho, los activistas gays en los Estados Unidos ya no hablan tanto de bases biológicas o genéticas, porque ningún estudio lo ha demostrado ni ha ofrecido tal confirmación. Son mucho más evidentes las causas familiares y ambientales, especialmente aquella que llamamos la 'clásica relación triádica' constituida por un padre distanciado y crítico, por una madre hiperinvolucrada, intrusiva y a veces dominante y por un chico constitucionalmente sensible, introvertido y refinado que está expuesto a un riesgo mayor de sentirse falto en la identidad sexual. Nosotros vemos este esquema continuamente. Reconocemos que en muchas personas hay una predisposición constitucional a la homosexualidad, pero es una cosa distinta a la predeterminación o a una causa' directa. Esto es, el chico puede ser constitucionalmente proclive a la homosexualidad, en los términos de su constitución pasiva o delicada, en su dificultad en crear un vínculo con el padre y en sentirse confiado para con el mundo masculino, pero es necesaria la 'clásica relación triádica' ambiental para crear un problema homosexual a un chico con esta constitución.
    -¿Cuál es la diferencia entre gay y homosexual?
    -Es esencial hacer esta importante distinción entre gays y homosexuales. Los activistas gay querrían que nosotros creyésemos que todos los homosexuales son gays. Nosotros no creemos que ellos sean gays. La palabra "gay" indica una identidad sociopolítica. "Homosexual", en cambio, es simplemente una descripción de un problema psicológico, de una orientación sexual. Las personas que vienen a nuestra clínica, que buscan una ayuda, tienen un problema homosexual, pero rechazan la etiqueta de "gays". No quieren ser llamados "gays" porque no se reconocen en aquella identidad sociopolítica y con el estilo de vida gay.
    -El movimiento gay ¿es un movimiento por los derechos humanos?
    -Desde un cierto punto de vista lo es, es un movimiento por los derechos humanos, o por los derechos civiles, porque todas las personas, no importa cuál sea su orientación sexual, tienen que disfrutar de los derechos civiles. De todos modos, ello no significa que la sociedad deba redefinir el matrimonio; esto es otro argumento que va más allá del objetivo de esta conversación. Nosotros creemos que muchos activistas gays han usado la cuestión de los derechos civiles o de las libertades civiles como una manera para oprimir personas que están tratando de cambiar, personas que están tratando de salir de la homosexualidad. Hay una población entera de individuos que han salido o que están saliendo de la homosexualidad, y este hecho es una amenaza para los activistas gays, que están tratando de suprimir y silenciar este punto de vista, esta población.
    -Los investigadores dicen que los homosexuales sufren mucho. La causa de este sufrimiento ¿es la homosexualidad o la homofobia social?
    -Nosotros creemos que hay sufrimiento para las personas homosexualmente orientadas en la sociedad, porque la cultura gay es minoritaria en esta sociedad y porque los objetivos sociales del movimiento gay constituyen una amenaza para el cuerpo social. Los gays quieren redefinir el matrimonio, la naturaleza de la paternidad y la norma social fundamental acerca del género y del sexo; por ello la sociedad se ha resistido a la normalización de la homosexualidad y a la visibilidad de los gays. Y reconocemos que ello sea difícil para las personas que se identifican como gay. De todos modos, de lo que no se habla es del desorden intrínseco en la condición homosexual. Nosotros creemos que la homosexualidad es intrínsecamente desordenada y contraria a la verdadera identidad del individuo. Muchos de los síntomas de los que sufren las personas gays y lesbianas no son causados por la homofobia social, sino porque su condición misma es contraria a su verdadera naturaleza. Muchísimos estudios demuestran que los homosexuales son más infelices, depresivos, predispuestos a los intentos de suicidio, tienen relaciones pobres, son incapaces de mantener relaciones a largo plazo, tienen comportamientos autolesivos e inadaptados. Pero no se puede simplemente decir que todo ello esté causado por la homofobia de la sociedad. En parte lo es, pero yo creo que la mayor parte de los sufrimientos se deben a la naturaleza desordenada de la misma homosexualidad, porque se opone nuestra naturaleza humana.
    -¿En qué consiste la terapia reparativa?
    -Es un tipo particular de psicoterapia que se aplica los individuos que quieren superar su atracción homosexual. Mira a los orígenes y las causas de esta condición, que ayuda a la persona a comprenderse, enseñándole a entender qué ha ocurrido en su infancia, a entender los sucesos particulares que le han ocurrido, especialmente en los términos de las relaciones con su madre y con su padre, y a ir más allá de todo ello. Intenta apoyarla para crear nuevas relaciones que son sanas, benéficas, y que compensan el vacío emotivo que se ha creado en su desarrollo. La terapia reparativa estudia realmente fondo las técnicas que son más eficaces para disminuir la homosexualidad de una persona y desarrollar su potencial heterosexual.
    -¿Cuáles son las bases teóricas de la terapia reparativa?
    -La terapia reparativa comienza, teóricamente, con la terapia psicodinámica, esto es, aquella que estudia las fuerzas subconscientes que gobiernan el comportamiento de las personas. Desde el punto de vista teórico, nosotros creemos que las necesidades emocionales no satisfechas se expresan indirectamente bajo forma de síntomas, y, en el caso de la homosexualidad, como atracción homosexual. Pero la homosexualidad no afecta realmente al sexo, sino más bien al intento de adquirir satisfacciones emotivas e identificación, complemento, a través del comportamiento homosexual. Un intento que, sin embargo, no funciona, y, por esta razón, las personas vienen a buscarnos. Muchos de los desarrollos teóricos están basados en la teoría psicodinámica clásica. Nosotros usamos muchos conceptos freudianos. Como es notorio, Freud pensaba que la homosexualidad era un desorden del desarrollo.
    Aunque el mismo Freud fuera un defensor de los derechos de los gay, creía que el tratamiento debía estar disponible para aquellos que querían cambiar, y nosotros seguimos la misma línea. Trabajamos también con la familia de origen, ayudando al paciente a entender sus relaciones con ella y cómo el sitio ocupado por él en la estructura familiar lo ha conducido al fracaso en la adquisición del propio género.



    "Sus sufrimientos se debían a causas emotivas"

    El cambio es realmente posible. Nosotros vemos cada vez más individuos que quieren dar un paso al frente y dar su testimonio. Hace cinco años hubiera sido muy difícil encontrar un ex homosexual que quisiera exponerse, pero felizmente hay hombres y mujeres que eran declaradamente gays y lesbianas, que vivían un estilo de vida gay, y ahora quieren discutir abiertamente su proceso de cambio. Aunque les habían dicho que no tenían otra opción que ser gay, que tenían que aprender a aceptarlo, muchos de ellos ahora están casados y tienen niños. Estas personas han sido capaces de ir al fondo de las causas de su atracción hacia el propio sexo y han descubierto que sus sufrimientos se debía a causas emotivas.


    En defensa del derecho a cambiar

    En 1973, la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) retiró la homosexualidad de su Manual de Desórdenes Mentales en una tormentosa sesión en la que el lobby homosexual culminaba tres años de fortísimas presiones. A pesar de las presiones, la retirada de la homosexualidad del catálogo de desórdenes mentales se aprobó por una mayoría de tan sólo un 58 por ciento. La medida fue una victoria para el movimiento gay, pero una derrota tanto para los homosexuales que veían en su condición un desorden incompatible con su sistema de valores y con la vida que deseaban vivir como para los profesionales de la Psiquiatría que habían desarrollado técnicas terapéuticas para la rectificación de la orientación sexual. ¿Cómo seguir curando una condición que el propio órgano colegiado de la Psiquiatría había dejado de considerar patológica?
    Ese motivo llevó a tres destacados especialistas norteamericanos -Joseph Nicolosi, Charles Socarides y Benjamin Kaufman- a fundar en 1992 la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad (NARTH), como respuesta a la creciente amenaza de censura científica.
    NARTH, que cuenta ya con más de un millar de miembros, ha avanzado extraordinariamente en su objetivo de establecer las credenciales académicas de su actividad, a pesar de la presión de activistas homosexuales que han intentado que la Asociación Psiquiátrica Americana declare contraria a ética cualquier terapia que anime a los homosexuales a cambiar su orientación sexual.
    Los profesionales que forman parte de NARTH, con un largo historial en terapias de rectificación, creen que los pacientes tienen derecho a un tratamiento y que la postura censora de los movimientos gay está poniendo en peligro ese derecho.



    "Muchos homosexuales que creían que no había otra opción están casados y con hijos"

    Pd: Sé que hubo un thread sobre homosexualidad pero no se enfocaba en este tema en particular, si no va acá, por favor póngalo donde corresponda
    De quién son mis deseos de hoy?
  2. Avatar de Carito*
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    #2
    Yo sabía de la existencia de este tipo de terapias, sinceramente, no les veo un buen resultado, es mas... no les veo resultado.

    Para el psicoanalisis la homosexualidad es un tipo de perversion, por ende, considera que los homosexuales padecen de una enfermedad... lo cual es muy criticable, ya que, hay homosexuales que van a terapia por varios motivos, los cuales no siempre concuerdan con problemas en su eleccion sexual.
    Entonces, si en el futuro viene un paciente y me dice, siento angustia porq mi padre me critica mi desempeño académico, pretende mas de mi... Ok, intentaremos solucionar la problematica q le dio origen... pero, es justo que intente modificar su sexualidad si no es ESO por lo q viene a consultar? mm, a mi me parece bastante errado.

    Fuera de eso, en estas terapias q vos planteas Pontiac-Butterfly, parten de la base de que la base de todos los problemas emocionales de los homosexuales es justamente su condicion de homosexual... entonces intentan ¨retornarlos¨ al buen camino [?]

    Muy interesante el thread, saludoss
  3. Avatar de Pontiac_Butterfly
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    #3
    Sinceramente lo puse porque yo no sabía que existían y me horrorice bastante cuando leí!! No todo el psicoanálisis considera a la homosexualidad como una enfermedad o como una desviación!
    Yo partí de un prejuicio mío: para mi no es aberrante la homosexualidad, y me sorprendió que haya sujetos que en vez de hacer alguna psicoterapia/psicoanálisis para "salir del closet" (muy académico lo mío :P) consulten para "corregirse una desviación"!!...Creo que lo que sorprendió es saber que hay sujetos que quieran "corregir su homosexualidad"
    De ahí la pregunta si se podía hacer alguna crítica a esa elección? porque a mi automaticamente me pareció como "no-aceptable", que hay que promocionar ser libre con la elección sexual no condenarse a algo que no se es, pero cuando lo pensé bien, me di cuenta que eso era puro prejuicio mío!
    De quién son mis deseos de hoy?
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    #4
    ¿Te sorprende que haya gente que no quier ser homosexual?
    No tiene nada de sorprendente, porque por más que estemos en el año 2009 la gente discrimina igual, tenes más problemas, hay un monton de prácticas juveniles que no podes llevar acabo en público o que si lo haces te miran mal y tenes que acostumbrarte y atravesar por un monton de situaciones complicadas que sin ser homosexual, o siendo homosexual pero de no existir la discriminación no tendrías que atrvesar. Como la discriminación no desaparece así nomás más de uno habrá pensado en "Me gustaría no ser homosexual". No te digo ir e intentar cambiar, pero no me sorprende que a alguien se le pase por la cabeza. Es como como que te discriminen por ser nigga y ser el nigga del curso en estados unidos. Si pudieras apretar un botón y ser blanco en más de una situación lo harías. No porque tengas verguenza de ser negro o porque tengas verguenza de ser homosexual, simplemente para decir "basta" loco quiero que me vean como uno más y no me hinchen más las bolas.

    Lo único que argumento es que a mi juicio de "sorprendente" en sí mismo no tiene nada. Porque el deseo parte simplemente del deseo de un ser humano por integrarse al resto, que no lo discriminen y poder tener una vida social en paz. Y creo que la mayoría de la gente busca eso. Y bueno, por eso no me sorprende que alguien busque que le gusten denuevo el sexo opuesto. Hoy nos parece como algo re malo porque decimos "Loco es tu identidad sexual!" y porque en el fondo creemos y estamos convencidos de que eso no se puede modificar. Pero si alguien descubre que es un switch y que no es tan dificil de cambiar y un ser quiere tener una vida un poco más corriente y poder ir con su pareja de la mano sin que lo miren o darse un beso sin que le rompan las bolas, yo no soy quien para juzgarlo.


    De todos modos no creo que se pueda ""curar"" la homosexualidad. No tengo idea como funciona la terapia esta pero no le tengo fé. Tampoco tengo ganas de leer qué hace. Así que si alguien tiene alguna posta o alguna investigacion o alguna página que hable sobre pruebas, bienvenida sea =)

    Un saludo
  5. Avatar de rutirut
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    #5
    Creo que es una aberracion que existan este tipo de "terapias". Si una persona tiene conflictos con su identidad, necesita contencion y ayuda para poder aceptar quien es y entender porque tiene estos conflictos; no para cambiar su identidad por otra mas socialmente aceptada. Creo que lo inaceptable no sería la elección de acercarse a este tipo de terapias, si no ofrecerlas.
  6. Los siguientes usuarios agradecen a rutirut por haber posteado información muy útil:

    Carito* (12-Aug-2009)

  7. Avatar de Pontiac_Butterfly
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    #6
    Marrioncín: coincido con lo que planteas, por suerte que dejé aclarado que era un prejuicio mío y también se podría decir que yo generalicé una concepción particular como si fuera general, lo que está bastante errado pero pensé que había quedado claro cuando repetí una y otra vez que mi pensamiento estaba equivocado y que partía, perdón por lo repetitiva, de un prejuicio. De todas maneras yo no coincido en todo lo que decís, pero sí en la idea general y te aclaro que hay una diferencia importante entre tener un prejuicio y vivir en un termo Gracias por aportar al tema, como ya dije a mi todo me sirve y mucho para seguir pensando

    Rutitut: Me encanto tu posteo porque me parece que me permite aclarar un poco lo que me interesó de este tema. Porque en parte mi primera reacción y lo que pensé fue bastante parecido a vos (sobre todo cuando leí en qué consistía la terapia). Eso que vos planteas, estaría dentro de una lógica social que yo definiría como de "igualdad de elección sexual" (no existe, yo le digo así), que es en parte lo que yo consideré como "mi prejuicio"(no planteo que esto esté mal ni bien, sino que en realidad yo lo atribuí como un valor social instalado y como bien decía Marrioncín no necesariamente es así).
    Desde tu perspectiva y desde la mía también, la orientación sexual no sería en sí misma un conflicto, si lo sea tal vez, determinadas modificaciones que tendrá que hacer el sujeto si es que se reconoce frente a otros como homosexual (que no es lo mismo)
    De esa lógica se desprendería que si consultara con un psicoterapeuta/psicoanalista sería para poder "resolver" todo aquello que obturaría reconocerse como tal (sé que simplifiqué al máximo todo!!!) pero si te corres un poquito de esa lógica, lo que surje (o por lo menos a mi pasó eso) es una pregunta de ¿qué motivos llevan a que un sujeto decida ir a una psicoterapia/psicoanálisis no para resolver aquello que lo conflictúa en relación a la mirada social de la homosexualidad sino para que le permitan (y cito Marrioncín) "tener una vida un poco más corriente"? (que en mi interpretración sería estar un poco más adaptado a lo que la sociedad determina que deberás ser).
    Ahí es donde me parece que excede la cuestión de que sí se permite que haya o no determinada terapia (lo cual no quiere decir que esté de acuerdo con sus "procedimientos terapeúticos") sino que acá a mi lo que me interesaba era pensar el por qué alguien eligiría "condenarse a algo que no es".
    Esta claro que vivimos en una sociedad capitalista, por lo tanto si hay demanda es porque hay oferta y viceversa. Y también es verdad que en nombre de Dios, de la Patria y el Patrimonio se han hecho aberraciones culturales, por lo que veo en nombre de Freud también.

    Gracias por sus aportes, porque de verdad me interesa lo que piensan todos y me gusta esto de co-pensar y construir (me salió re discurso de psicoterapia 2!!)

    saludos y gracias nuevamente.
    Espero haber sido más clara esta vez
    De quién son mis deseos de hoy?
  8. Avatar de El Zumba
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    #7
    Dios, me dan asco este tipo de terapias!!!!
    ¿Cura para la homosexualidad?? Es aprovecharse de la situación de las personas confundidas que solicitan ayuda sin saber muy bien para qué.
    We take for granted we know the whole story, we judge a book by its cover n' read what we want between selected lines
  9. Avatar de Marcis
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    #8
    Se me vino a la mente un capítulo de los simpson en el cual Smiders se teni que inyectar cada 1 segundo una formula para curar la homosexualidad (?)
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  10. Avatar de psico
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    #9
    Citar Originalmente publicado por Marcis Ver post
    Se me vino a la mente un capítulo de los simpson en el cual Smiders se teni que inyectar cada 1 segundo una formula para curar la homosexualidad (?)
    Jjajajaa, muy buena la analogía.:xd:

    Estoy con El Zumba (y creo que con lo que opinaron la mayoría) en esta.

    Muy interesante la nota, Pontiac_Butterfly, gracias por compartirla y abrir el debate.
    ¿Cómo puede uno ponerse a salvo de aquello que jamás desaparece?
    Primus non nocere!

  11. Avatar de Black Jack
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    #10
    Citar Originalmente publicado por Marcis Ver post
    Se me vino a la mente un capítulo de los simpson en el cual Smiders se teni que inyectar cada 1 segundo una formula para curar la homosexualidad (?)
    Cada 15 min era.

    Como queres curar algo que en definitiva no es una "enfermedad"
  12. Psicólogo/a
    Avatar de Héctor Rupolo
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    #11

    ¿es libre la elección sexual?

    Estimados amigos: ¡que fácil sería si la sexualidad se pudiera elegir libremente!
    Lo que encuentra el psicoanálisis es que no hay elección sexual ya que ésta viene del Otro. Para decirlo con pocas palabras alguien ha elegido por nosotros.
    Ahora bien, que nadie debe estar obligado a dar cuentas de su sexualidad, también es cierto. En este sentido en lo social se ha ido adaptando con el tiempo a una gran tolerancia para quienes ostentan una elección sexual diferente a la que sería la supuestamente correcta, que es la elección del sexo opuesto.
    El problema de la homosexualidad, (yo lo traté extensamente en mi libro Clínica Psicoanalítica de las perversiones) es un problema para aquel que se lo plantea.
    El analista escucha, y avanza en los problemas que le plantea el paciente, y esto es así tanto para la sexualidad como para tantos otros problemas que puede presentar un individuo en su singularidad.
    Ahora bien, la abstinencia del analista le indica que su tarea no es ni adaptar un paciente a su medio social como tampoco ser cómplice de cualquier determinación que se pueda considerar una elección libre, sobre todo respecto a la sexualidad ya que sabemos que no es para nada libre.
    En este punto si un análisis avanza, es posible que se llegue a un momento en el cual el sujeto que se analiza se pueda plantear que eso que consideraba una elección libre de determinaciones, encuentre que en realidad no era tan libre, y esto es tarea del psicoanálisis. Ahí un analista no debe retroceder, puesto que la sexualidad, la identificación a un sexo u a otro está determinado, ahora bien, el análisis puede avanzar hacia esa determinación o el paciente puede querer no avanzar, y si el paciente no quiere avanzar es decisión de él y el analista no puede avanzar allí donde el paciente no quiere saber nada de esto.
    Por todo esto yo cambiaría la opción que se propone en esta discusión a partir de este artículo de cura de la homosexualidad, si un psicoanalista está ubicado en su lugar deberá posicionarse en una neutralidad que no le permite legislar como debe ser el paciente en cualquier sentido de la vida.
    Por ello en el caso de las perversiones la posición del analista requiere un capítulo aparte ya que hay una posición previa del analista si tomará en análisis a alguien que ostenta una tal o cual perversión.
    En mi práctica yo no tomo pacientes que ejercen una sexualidad que perjudica a otros, como el caso de violadores, de sádicos, de pedófilos o que se perjudican a sí mismos como los masoquistas, o incluso a gente que roba (exceptuando los cleptómanos) que es un síntoma neurótico. Como siempre posteo desde mi posición como analista.


  13. Los siguientes usuarios agradecen a Héctor Rupolo por haber posteado información muy útil:

    psico (10-Aug-2009)

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