La estadística y las normas jurídicas podrían ayudarnos a saber de qué hablamos cuando nos referimos a la normalidad. Las normas se basan en un modelo ideal de “deber ser”, es decir las leyes que regulan la vida del hombre dentro de una sociedad. El término medio en estadística, nos dice cómo es un conjunto de personas. Si tomamos a la estadística como eje, podemos acercarnos un poco quizás a la objetividad en tanto que unifica las subjetividades, así vemos como se reflejan las manifestaciones de un universo de la sociedad, el mayor porcentaje mide lo que es, lo que no es más un “deber ser”, ya vemos pues como en determinados países es aceptada la poligamia masculina (países árabes), el matriarcado (Atapascas en Alaska), el casamiento arreglado por los padres desde temprana infancia (India), el feminismo (suecia), etc.
Siguiendo esta línea de pensamiento, el normal sería quien no se aleja de los patrones de conducta típicos, es decir del orden aparente que emerge del orden subyacente. Pensando así, todos los singulares o raros, que sobresalen de la media por su personalidad avasallante e inteligencia, también podrían estar mezclados junto con los depravados o asesinos, pero no es el mismo caso.
El ser humano que devora a otro ser humano, es considerado caníbal por comer a alguien de la misma especie, a su vez también es considerado antropófago por devorar a un ser humano (como algunos animales felinos).
Algunas tribus como por ejemplo los Yanoama en la frontera de Brasil-Venezuela, los Asmat de Papua Nueva Guinea, los Danis en Indonesia y otros lugares que continúan con sus ritos de Canibalismo comiendo la carne sea de los muertos amados (endocanibalismo) u odiados (exocanibalismo) a través de rituales sagrados.


LinkBack URL
About LinkBacks
).





