Siempre desde niña me gustó la medicina,la química y la abogacía.Me encontré que la química posee una afinidad increíble con nuestro cuerpo,ya que todas nuestras funciones necesitan de la química.Pero aprendí que con la abogacía y la medicina existe un punto en común,en la primera podemos condenar equivocadamente a un hombre y un error en nuestra profesión puede matar a un hombre.Aprendí luego de Malvinas a valorar mucho más la vida y ver con mayor responsabilidad mis actos y limitaciones.Amo la ciencia ,la vida,y desearía que siempre pudiéramos estar un paso más adelante en todas las enfermedades que necesitan de nuestra investigación.Respeto a todos aquellos que ejercen la medicina con ética,responsabilidad,contención a todos los enfermos y heridos del mundo sin distinción de raza.-