Nómadas desde hace diez siglos, los gitanos han aprendido a vivir con lo más mínimo y moverse de un lado a otro para instalar sus viviendas improvisadas.

A solo cuarenta minutos en tren desde el centro de París, un grupo de gitanos rumanos han decidido aferrarse a lo poco que poseen y con el temor en sus rostros esperan que la policía llegue a evacuar el campamento donde habitan y expulsarlos de Francia.

Se estima que la comunidad gitana inició su periplo por el mundo desde el noroeste de la India, la tierra de sus ancestros y se expandieron por el Continente Europeo en el Siglo XV.

En el campamento hay una veintena de casas rodantes carentes del servicio de agua potable y electricidad, la que obtienen de un pequeño grupo electrógeno. Las moscas revolotean en el ambiente y un humo constante surge de una fogata de desechos, el predio de tierra seca donde se instalaron los gitanos ilegalmente desde el 2007, los separan apenas 35 kilómetros del lujo y el glamour de la capital francesa.

Las cien personas que habitan el campamento son parte de los miles de gitanos de Rumania y Bulgaria que llegaron a Francia en el último tiempo y que actualmente se han convertido en el centro de una polémica del Gobierno del Presidente Nicolás Sarkozy quien dirige una campana para cerrar la mitad de los campamentos gitanos. Según el gobierno, los campamentos son foco de delitos y existen estadísticas que dejan al descubierto que cada uno de cinco robos en Paris es cometido por los nómadas.

Por otro lado, organizaciones de apoyo a la comunidad gitana señalan que estos sufren discriminación demostrada en problemas de acceso a empleo, educación, salud y vivienda, lo que la relega del resto de Europa pues los requisitos que actualmente Francia les exige para permanecer en el país son casi imposibles para la mayoría de satisfacer.

La Comisión europea calcula que en la actualidad hay entre diez y doce millones de gitanos en el continente y un quinto de ese total vive en la Rumanía.

En Francia la comunidad gitana esta compuesta por lo menos de 400 mil personas residentes desde hace décadas en el país, en la actualidad el debate se concentra en los cerca de 15 mil gitanos que llegaron a Francia huyendo de la pobreza y discriminación desde que Rumanía y Bulgaria se hicieron miembros de la Unión Europea en el 2007.

La Comisión Europea sostiene también que la integración de esta población es un desafío de toda Europa e insta a Bruselas a que promueva medidas para resolver el conflicto. Otros países como Italia, Dinamarca ó Suecia también apelaron recientemente a la expulsión de los gitanos.

Fuente: Reportaje desde Berlín sobre los gitanos