Entre los objetivos de esta medida figura reducir al mínimo el número de ejemplares sometidos a los ensayos, sin que por ello se comprometa la calidad de los resultados de la investigación; y también eliminar el dolor y sufrimiento al que se somete a estos animales

Madrid (14- 05-10).- Los Veintisiete han acordado normas más estrictas para la experimentación con animales, que deberán contar con la autorización previa de las autoridades, y abogaron por desarrollar métodos alternativos que permitan reemplazar en la medida de lo posible el uso de animales en pruebas de laboratorio.

Los ministros de Cultura de la UE respaldaron una decisión que ya ha sido negociada entre Consejo y Parlamento Europeo, pero que aún requiere el visto bueno formal de las dos instituciones en segunda lectura.

Entre las exigencias, se prohíbe la experimentación con grandes simios, como son el chimpancé, el gorila y el orangután, que están en peligro de extinción, con la salvedad de que un Estado miembro podrá autorizar su uso si el objetivo es la conservación de la especie o si aparece de manera imprevista una afección clínica que amenace la vida del ser humano.

Además, los animales que hayan sido capturados en la naturaleza no podrán ser sometidos a ensayos de laboratorio, aunque este supuesto también prevé excepciones. Respecto a otros primates sólo podrán ser utilizados para experimentación si son descendientes de animales en cautividad.

Los 27 pretenden con esta nueva norma avanzar al objetivo final de reemplazar totalmente los ensayos con animales vivos en cuanto sea posible desde el punto de vista científico.

Cada año cerca de 12 millones de ejemplares son sometidos a experimentación en los centros de investigación dentro de la UE, según datos comunitarios.

Fuente:
:: El Médico Interactivo, Diario Electrónico de la Sanidad ::