Las personas que residen en barrios en los que es frecuente la actividad física y con comercios en los que hay alimentos saludables tienen menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

Las personas que residen en barrios en los que es frecuente la actividad física y con comercios en los que hay alimentos saludables tienen menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según concluye un estudio publicado en Archives of Internal Medicine (2009;169(18):1698-1704).

La epidemia de diabetes tiene mucho que ver con la combinación de factores como la obesidad, el consumo de alimentos pobres en nutrientes pero ricos en calorías y la falta de ejercicio. “Es posible que haga falta un cambio de conducta a gran escala –razonan los autores–, pero ese cambio es difícil de lograr y puede ser aún más difícil si el entorno no apoya los hábitos saludables”.

Investigadores de la Universidad de Filadelfia (EE.UU.) estudiaron las costumbres de más de 2.000 voluntarios de edades comprendidas entre los 45 y los 84 años incluidos en el Estudio Multiétnico de Aterosclerosis, que recoge datos en el ámbito de los vecindarios. Esta información se contrastó con los niveles de glucosa plasmática de los individuos al comienzo del estudio y 5 años después. En ese intervalo, se tuvieron también en cuenta variables como la dieta, el IMC y el grado de actividad física.
Las medidas relacionadas con el barrio en sí se obtuvieron en una evaluación aparte en la cual residentes de las mismas zonas urbanas (definidas como áreas que se pueden atravesar con una caminata de 20 minutos) evaluaban las facilidades para hacer ejercicio en su entorno y el acceso a alimentos saludables. Se les preguntó, por ejemplo, si resultaba agradable pasear en las inmediaciones de su domicilio o si la selección de productos frescos de los comercios cercanos era amplia y de calidad.

A los 5 años, 233 de los 2.285 participantes (el 10,2%) desarrollaron diabetes. “Los mejores recursos en las áreas residenciales, determinados por una combinación de actividad física y alimentos de calidad, se asociaron con una incidencia un 38% menor de diabetes”, escriben los investigadores. La reducción es similar a la que se observa en personas cuyo IMC está 5 puntos por debajo de los individuos de riesgo.

“Los esfuerzos para promocionar un ambiente saludable incluyen el diseño y la modificación del entorno, tales como aceras seguras, parques y espacios verdes atractivos, así como mejoras en el transporte público que animen a la población a dejar el coche; facilitar el acceso a la fruta y la verdura a familias con menos ingresos y colaborar con los comercios en la selección de alimentos que ofrecen”, recuerda el estudio.


Fuente: http://www.jano.es/jano/dia/reducir/...abla-4+tipo-25