En Mar del Plata
Un fallo judicial busca salvar la vida de un adolescente
Ordenan costear una fertilización asistida para que el futuro bebe sea donante de su hermano

Viernes 23 de enero de 2009

Darío Palavecino
Corresponsal en Mar del Plata


MAR DEL PLATA.- La Cámara Federal de esta ciudad ordenó a una mutual y a una obra social afrontar en conjunto los costos de un tratamiento de fertilización asistida con selección de embriones. De esta manera, el niño por nacer podrá ser donante de su hermano, un adolescente que necesita un trasplante de células madre de un familiar histocompatible, para así intentar la cura de una delicada enfermedad que padece desde su nacimiento.

La Justicia también dispuso preservar los embriones restantes con prohibición de su destrucción o uso con fines experimentales, posible clonación u otras técnicas de manipulación genética.

El planteo había sido llevado a los estrados judiciales por un matrimonio que tiene un hijo afectado por granulomatosa crónica, un raro mal que altera el sistema inmunológico, causa infecciones bacterianas repetitivas y afecta a una de cada un millón de personas. Tienen además otro hijo que sería víctima de la misma afección, pero en menor magnitud.

"Permitir el descarte de embriones vulnera el derecho a la vida de éstos, y su utilización en el campo experimental conlleva un atropello contra la dignidad de la persona humana", plantean en su escrito los jueces Alejandro Tazza y Jorge Ferro, a cargo de la Cámara Federal de Mar del Plata, y el juez de Azul Juan José Comparato.

En su fallo, los jueces aclararon que la selección de embriones no busca crear una subcategoría de seres humanos esencialmente destinados al bienestar de algunos. "Además de la propia finalidad que tendrá por el solo hecho de venir a este mundo -expresan- se le sumará otra más trascendente como lo es el estar destinado a paliar las graves secuelas de la enfermedad que padece en la actualidad quien será su futuro hermano."
"Vacío legal"

El juez Tazza dijo a LA NACION: "Hay un vacío legal sobre el tema de fertilización asistida y por eso pedimos también al Congreso que regule cuanto antes en la materia".

La única disidencia en la sentencia estuvo vinculada a la responsabilidad de las obras sociales sobre su obligación de cubrir este tipo de tratamientos. Ferro votó en contra y el tribunal (que tiene a su tercer miembro de licencia) tuvo que recurrir al juez Comparato para dirimir la cuestión, que resultó favorable al matrimonio demandante.

Tazza descartó los fundamentos de la Obra Asistencial Mutual (OAM) de esta ciudad y del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), a los que están afiliados los miembros del matrimonio.

Pero el camarista Jorge Ferro, en su voto, consideró que no debería estar alcanzada porque no fue demandada en la acción de primera instancia, en la que intervino el juez Eduardo Giménez, y recién aparece en el proceso por decisión de este magistrado.

El resto del fallo es casi unánime y resalta en todo momento la posibilidad de dar una vida para intentar resolver la enfermedad de quien será su hermano. Y, en una postura contundente, ordena preservar el resto de los embriones mediante técnicas de crioconservación para, entre otras opciones, analizar chances de darlos en adopción.

Tazza llevó adelante el primer voto y destacó como tratamiento reconocido para este tipo de casos el trasplante de células hematopoyéticas progenitoras, y resalta su práctica en casos específicos del hospital Garrahan. Para ello se utiliza el cordón umbilical del recién nacido. Rescata esta técnica como la única "posible y más o menos certera" para salvaguardar la vida del hijo de los demandantes.

"No se trata aquí de un matrimonio que sólo tiene deseos de concebir para satisfacer una expectativa paternal, sino de encontrar una alternativa humanamente viable para poder eliminar las gravísimas secuelas de la enfermedad que padece su otro hijo ya nacido", detalla en la sentencia y refiere jurisprudencia reciente de Colombia y Gran Bretaña.

Ferro reconoce en su voto "una actitud encomiable y diría humana" del matrimonio en la intención de gestar otro hijo, y advierte que ante estos casos los jueces deben alejarse de sus posturas morales, éticas o religiosas para, como única premisa, aplicar el derecho "por más duro que pueda parecer y alejado de todos los aspectos sociales que la sociedad pueda o quiera imponer respecto de esta cuestión".
Embriones congelados

Es el propio Ferro quien admite que le provoca "escozor" el congelamiento de embriones, que no se sabe qué destino tendrán y propone, a tono con el sistema vigente en España y en sintonía con el juez Tazza, que con el consentimiento de los progenitores se abra la posibilidad para que alguien "los adopte".

La legislación del citado país sólo permite el descarte de embriones, luego de ser conservados durante cuatro años.

Un fallo judicial busca salvar la vida de un adolescente - lanacion.com
Discuss... no fue hace mucho el caso del otro pibe en España.