NUEVA YORK (Reuters Health) - Los medicamentos que se utilizan para disminuir el colesterol fueron capaces, en pruebas de laboratorio, de inhibir la proliferación y promover la destrucción de las células del cáncer esofágico, según un equipo de investigadores británicos.
Estos hallazgos fueron publicados en American Journal of Gastroenterology.
El esófago es el tubo que transporta los alimentos, los líquidos y la saliva desde la boca hasta el estómago. El adenocarcinoma es el cáncer más común en ese órgano.
Las estatinas, un grupo de medicamentos de primera elección para reducir el colesterol, que incluyen fármacos como Lipitor, logran estos nuevos efectos al inhibir las vías de señalización que promueven la formación de las células tumorales.
Los datos fueron proporcionados por los coautores del estudio, los doctores Olorunseun O. Ogunwobi, del Hospital Universitario Norfolk and Norwich, e Ian L. P. Beales, de la University of East Anglia, en Norwich.
En los últimos años se registró un rápido aumento de la cantidad de casos de cáncer esofágico y muertes en el mundo, lo que hizo que muchos investigadores analizaran fármacos que pudieran prevenir la aparición de estos tumores.
Estudios previos demostraron que las estatinas, que poseen un buen perfil de seguridad, pueden reducir la disponibilidad de varias moléculas biosintéticas intermedias que son clave para la señalización de las células malignas. Pero se desconoce si esto podría traducirse en un mecanismo contra el cáncer.
A través de cultivos en laboratorio de células de cáncer esofágico, el equipo halló que al agregarles simvastatina (Zocor), lovastatina (Mevacor) y pravastatina (Pravachol) disminuía la cantidad de células malignas y se inhibía su crecimiento.
A mayor dosis de una estatina, mayor nivel de destrucción de las células tumorales.
"Aunque aún no podemos extrapolar estos resultados a un escenario clínico, los nuevos datos sugieren que los efectos de las estatinas en pacientes con cáncer esofágico y esófago de Barrett podrían quizás ser positivos", comentaron los autores.
El equipo concluyó que se necesitan nuevos estudios sobre las estatinas u otros fármacos capaces de inhibir las vías de señalización para la formación de las células de cáncer esofágico, ya sea en modelos animales o ensayos clínicos, para que los investigadores puedan "definir mejor si este tipo de fármacos posee un papel importante en la prevención o tratamiento" de la enfermedad.
FUENTE: American Journal of Gastroenterology, abril del 2008


muy buen descubrimiento, a ver mancianos k opinan d esta buena nueva...

besos!