“Un doctor no deja de ser un humano, con sus conflictos y sus vicios”, describe Mauro Acosta, un cirujano de 28 años que está haciendo la residencia en el Hospital Posadas y reconoce que muchos profesionales fuman. “Hay un aumento de las patologías relacionadas con lo cardiovascular, porque son muchos los médicos que no tienen tiempo para hacer actividad física”, confirma el presidente de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad, Jorge Gilardi.


Las largas guardias, que pueden ser de 24 o 36 horas –y más de una vez a la semana– estimulan los hábitos equivocados. Además, las necesidades económicas conducen al pluriempleo. Las urgencias y el trato con pacientes desconsolados garantizan los nervios.


Aunque ni en el Ministerio de Salud, ni en las asociaciones profesionales tienen una estadística actualizada con las enfermedades más comunes de los médicos, si se cruzan investigaciones de los últimos años se puede llegar a conclusiones llamativas.


El estudio TAMARA, publicado por la Revista Argentina de Cardiología, mostró que el 30% de los médicos fuma. La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) terminada en 2011 por el Ministerio de Salud indicó que el 27% de los argentinos tiene ese mal hábito.


Y los contrastes siguen. En una encuesta a 47 mil médicos que publicó la web Intramed junto con la Academia Nacional de Medicina se precisó que más de la mitad de los médicos reconocen tener algún nivel de sobrepeso (54,9%), frente al 53,4% de ese trastorno en la población general, siguiendo los datos de la ENFR.


Además, la misma investigación en la que participó la Academia Nacional de Medicina confirma que casi tres de cada diez profesionales de la salud (30,8%) declaran niveles de colesterol elevados frente a un 29,1% de los ciudadanos en general. En presión alta, las cifras están empatadas: rondan el 33% de los casos. Pero un tercio de los médicos reconoce tener hábitos sedentarios.


“Es habitual ver a profesionales con algunos kilos de más y también están los que tramitan el estrés comiendo de menos y empiezan a adelgazar”, explica Héctor Nieto, jefe del departamento de Medicina del Trabajo del Hospital Piñero, donde justamente se atiende a doctores con problemas de salud.


En la estadística propia que hacen en el Piñero, el ranking de padecimientos lo encabezan los trastornos originados en el estrés. Eso incluye malestares psicológicos que van desde el simple insomnio, hasta los síntomas de depresión o, en los casos más graves, alteraciones en la conducta. Un escalón más abajo aparecen la hipertensión y los padecimientos cardiovasculares. Después, los gastrointestinales.


“Hay un elemento que agudiza esta realidad: el médico muchas veces lidia con la falta de equipos o insumos, y en los últimos años creció la agresividad de los pacientes”, explica Nieto, que además está al frente de la Cátedra de Salud y Seguridad en el Trabajo de la Facultad de Medicina en la UBA. En esa línea, Gilardi aclara que es bastante común el uso de ansióliticos y antidepresivos en el rubro, cuando la paciencia se quiebra.


Otra investigación amplía el diagnóstico. Ahora, los médicos tienen niveles altos de insatisfacción en su trabajo. Se publicó el año pasado, se basó en encuestas a 1.100 médicos y la realizaron en conjunto la Universidad de Lanús y la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia (CICOP). La conclusión: el 35% de los doctores que trabajan en los hospitales públicos provinciales se sienten “mal” en relación a su situación laboral y el 53% considera “poca o nula” la contribución del trabajo a su felicidad.


Para los médicos, la clave pasa por regular las jornadas laborales y mejorar sueldos, para bajar el “pluriempleo” y terminar con las guardias infinitas. La urgencia del pedido tiene sus motivos. “No se puede dar servicio de calidad cuando las condiciones de trabajo no son de calidad”, aclara Nieto. Y así, lograr que muchos profesionales puedan salir a correr más seguido o tengan tiempo de hervirse un saludable plato de verduras.

Fuente: Los médicos se cuidan poco y hasta se enferman más que los pacientes