El gobierno de EEUU propone un mayor control para los cigarrillos electrónicos y estudia prohibir a los fabricantes alegar que los riesgos de consumirlos son menores a los del tabaco y distribuir muestras gratuitas. En tanto, según la OMS está demostrado que el cigarrillo electrónico contiene sustancias tóxicas y cancerígenas iguales a las del tabaco.
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La libertad con la que se han fabricado, vendido y consumido los cigarrillos electrónicos en los últimos años va a llegar a su fin. Tanto en EE UU como en Europa son cada vez más los llamamientos a su control y a su consideración como un sustitutivo tan peligroso como el propio tabaco.
Mientras la OMS propone que se trate el cigarrillo electrónico como un problema de salud, en EEUU el Gobierno de Obama quiere regularlo ya. La propuesta de la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) significa extender su competencia a productos relacionados con el tabaco y el hábito de fumar hasta ahora no regulados. La iniciativa estará abierta a los comentarios del público a partir del 25 de abril y durante 75 días, a través de la web del organismo.

Los productos sobre los que la FDA ha puesto la mira son los cigarrillos electrónicos, los habanos, el tabaco de pipa, los geles de nicotina y las pipas de agua, entre otros. Si la propuesta publicada se concreta, los cigarrillos electrónicos deberán registrarse y los fabricantes informar de su composición. Además, se prohibirá a los fabricantes alegar que los riesgos de consumirlos son menores a los del tabaco y distribuir muestras gratuitas, se impondrán limites de edad a los consumidores, que deberán probar con sus documentos de identidad que pueden consumirlos, se exigirá que contengan advertencias referidas a la salud y no se podrán vender en maquinas expendedoras salvo en lugares a los que se prohíba permanentemente la entrada de jóvenes.
El consumo de cigarrillos electrónicos en EE UU ha subido desde unos 50.000 en 2008 a más de 3,5 millones en 2012, según las cifras más recientes de la Asociación de Cigarrillos Electrónicos de Vapor de Tabaco.

Hasta ahora la FDA ha advertido que no se han hecho estudios suficientes de los cigarrillos electrónicos y, por lo tanto, los consumidores que los compran no conocen los riesgos potenciales de esos artefactos. Tampoco saben, según la FDA, cuál es el contenido de nicotina y otros compuestos químicos potencialmente dañinos que se inhalan durante el uso de los cigarrillos electrónicos.


Tóxico y cancerígeno como el tabaco
En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone que el cigarrillo electrónico sea tratado como al tabaco, es decir, como un problema de salud.
El director de Tobaco Free Initiative (Iniciativa Sin Tabaco) de la OMS, Armando Perruga, asegura que todavía no existe una evidencia científica ni información suficiente sobre los peligros a largo plazo de este tipo de cigarros, pero está demostrado que contienen sustancias tóxicas y cancerígenas iguales a las del tabaco.
Los cigarros electrónicos se empezaron a comercializar hace una década, pero durante los últimos dos años se ha popularizado su uso, algo que Armando Perruga achaca a que las sustancias tóxicas que genera el vapor de los cigarros electrónicos están concentradas en términos y cantidades menores que en el humo del tabaco, y esto hace deducir a la población que son inofensivos.
Desde la OMS alertan que hay que tomar precauciones a la hora de consumir este tipo de cigarros, ya que tienen una efectividad baja como remedio único para dejar de fumar e insisten en el mensaje de "mejor no fumar".


Fuente: EE UU quiere regular el cigarrillo electrónico y la OMS propone que se trate como problema de salud - 20minutos.es
Adaptado por el equipo editorial de Mancia.org