Investigadores del CONICET demostraron que la prolactina tendría también un papel importante en el control de la ingesta y el metabolismo a nivel del sistema nervioso central.


Un trabajo publicado en la revista Endocrinology por investigadores del CONICET demostró que la prolactina, hasta ahora relacionada solo con la lactancia y el embarazo, también tiene un papel importante en el desarrollo de sobrepeso.


La prolactina es una hormona liberada por la hipófisis; la secreción de la misma es inhibida por la unión de dopamina a los receptores D2 ubicados en las células lactotropas de la adenohipófisis.


Damasia Becu-Villalobos, investigadora principal del CONICET en el IBYME y coordinadora del estudio, explicó que hasta el momento se postulaba que la dopamina poseía funciones reguladoras en los mecamismos de ingesta al unirse a su receptor D2. Sin embargo, al bloquear este receptor en todo el organismo no se observaron efectos significativos.


Por esto, los investigadores pertenecientes al IBYME (Instituto de Biología y Medicina Experimental) utilizador un ratón desarrollado por el equipo de Marcelo Rubinstein, investigador superior del CONICET en el INGEBI (Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular), que permitió estudiar los efectos de la falta del receptor de dopamina en las células lactotropas. Este ratón carecía del receptor D2 en las células lactotropas.


El resultado fue un aumento crónico de prolactina debido a la falta de inhibición por la dopamina ante la ausencia de receptor. Las hembras transgénicas de los animales de experimentación comenzaron a comer en exceso, lo que condujo a un aumento de peso y de tejido adiposo.


Becu-Villalobos señaló: "Se vio que los niveles altos de prolactina conducían a un aumento de la expresión de neuropéptido Y -una molécula asociada a diferentes procesos neurológicos-, y la hipótesis es que esa molécula media el incremento de la ingesta de alimentos en respuesta a la prolactina a nivel del sistema nervioso central."


Los efectos observados por los investigadores incluyen un aumento de los depósitos de tejido adiposo, de los niveles plasmáticos de lípidos y la disminución de genes asociados a la degradación de lípidos, además de la presencia de hígado graso e incremento de peso en un 24% en comparación con ratones normales.


Según Guillermina Luque, becaria doctoral del CONICET en el IBYME, "estas alteraciones podrían estar relacionadas con el aumento de la ingesta y el desarrollo de una resistencia a la insulina", y agregó que los animales estudiados presentaron intolerancia a la glucosa y deficiencia en la liberación de insulina a nivel pancreático. Esto podría asociarse entonces con un aumento del neuropéptido Y, que sería el mediador final de los efectos de la hiperprolactinemia.


Finalmente, esto explicaría por qué algunos de los pacientes que toman drogas antipsicóticas experimentan un aumento de peso, ya que estas en su mayoría llevan a un bloqueo en la transmisión dopaminérgica.


Fuente: La prolactina, asociada con la obesidad | CONICET