Entre el 2000 y el 2009 se registró en EEUU un aumento de la proporción de pacientes internados en las unidades de terapia intensiva (UTI) un mes antes de morir, lo que sugiere que no existe una tendencia generalizada a que la atención en el final de la vida sea cada vez menos agresiva.
Estudio sobre el intensivismo al final de la vida-paliativos-riso.jpg
Estos datos surgen de un estudio [1] en el cual se revisó la información de las prestaciones de Medicare que recibieron más de 800.000 adultos mayores que murieron en el 2000, el 2005 o el 2009.
"Esto demuestra que aún no estamos proporcionando el tipo de cuidados en los centros de atención que más les gustaría recibir a los pacientes" [2].

A pesar de esto, también se revela que en el país norteamericano están muriendo menos adultos mayores en los hospitales de atención aguda que hace una década. Durante ese período, la proporción de personas que murieron en el hospital cayó del 33 al 25 por ciento. El uso de los centros de cuidados paliativos al momento de la muerte creció del 22 al 42 por ciento.
Esto coincide con los estudios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) que demostraron un aumento de la cantidad de adultos mayores que murieron en sus hogares entre 1989 y el 2007.

No obstante, el equipo de Teno observo también un aumento de la cantidad de traslados entre sitios de atención en los tres últimos meses o los tres últimos días de vida. Y la proporción de adultos mayores internados en una UTI el último mes de vida pasó del 24 al 29 por ciento.

Los resultados sugieren que los pacientes, sus familias y los médicos están postergando la conversación sobre el final de la vida hasta que la enfermedad está demasiado avanzada, en una etapa de crisis.
"Este estudio revela un aumento de las derivaciones a los centros de cuidados paliativos. Esto es algo positivo. Lo malo es que está ocurriendo muy, muy tardíamente" [3].
Cuando eso ocurre, los pacientes suelen quedar internados en la UTI, con todos los análisis y procedimientos que se pueden realizar hasta que no queda nada por hacer y se los traslada a un centro de cuidados paliativos para que pasen allí sus últimos días de vida.
"Nos preocupa este patrón de los cuidados paliativos como un agregado a la atención agresiva en los últimos días de vida. Sería adecuado sólo si es lo que el paciente y sus familiares realmente desean", dijo Teno.

Los autores aconsejaron que los pacientes y sus familiares conversen con el médico sobre sus deseos en el final de la vida inmediatamente después del diagnóstico de una enfermedad grave, cuando aún queda mucho tiempo para hablar y planificar.

¿Se ve también en Argentina esta tendencia a esperar a último momento para aceptar que, aunque se puede, ya no conviene hacer más nada? ¿De qué creés que depende? ¿Porqué surge la figura del "cuidado paliativo, por piedad y humanismo o porque los médicos "no paliativos" aceptan cada vez menos acompañar al paciente en sus últimos momentos, donde la tan vitoreada curación es imposible?

[1] Realizado por el equipo de la doctora Joan Teno, de la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Brown University, en Providence, Rhode Island.
[2] Doctora Mary Tinetti, de la Facultad de Medicina de Yale, en New Haven, Connecticut, y coautora de un comentario sobre el estudio.
[3] Doctor R. Sean Morrison, especialista en cuidados paliativos de la Escuela de Medicina de Mount Sinai (no participó del estudio).

Fuente: Journal of the American Medical Association, 2013
Adaptado por el equipo editorial de Mancia.org