Consecuencias físicas y psicológicas en general
El aborto, legal o ilegal también daña física y psicológicamente a la mujer y hasta puede acarrearle la muerte. La propaganda proabortista continuamente proclama la mentira de que el aborto legal es médicamente "seguro", y de que es necesario legalizarlo o despenalizarlo debido a la gran cantidad de muertes maternas causadas por el aborto ilegal. Esta estrategia para legalizar el aborto se llama engañosamente "Maternidad sin riesgos". Entre las complicaciones físicas del aborto en la mujer están las infecciones, las hemorragias, las complicaciones debido a la anestesia, las embolias pulmonares o del líquido amniótico, así como las perforaciones, laceraciones o desgarros del útero. Estadísticamente hablando, se estima que el riesgo inmediato de dichas complicaciones es de un 10%, pero el de las complicaciones a largo plazo es entre el 20 y el 50%.
Además de las complicaciones físicas, las mujeres sufren emocional y espiritualmente de lo que ya se ha identificado como el "Síndrome post-aborto." Estos efectos del aborto incluyen sentimientos de culpa, angustia, ansiedad, depresión, baja autoestima, insomio, diversos tipos de neurosis y de enfermedades psicopáticas, tendencia al suicidio, pesadillas en las que aparecen los restos del bebé abortado, recuerdos dolorosos en la fecha en que hubiera nacido, etc.
Ya sea legal o ilegal, el aborto causa daños físicos y psicológicos a las mujeres, los cuales pueden ocasionarle desde infecciones severas hasta la muerte. Contar con los medios para realizar interrupciones seguras es una de las mejores formas para detener la muerte, por lo que la legalización es necesaria para la sociedad.
Las personas que rechazan con firmeza la idea del aborto suelen cegarse a la realidad, ya que siempre habrá mujeres que requieran una interrupción, ya sea por motivos de salud, cuestiones económicas o cualquier otro factor. En la CDMX hay clínicas como Ginecafem donde se brinda el servicio de forma legal; al contar con los permisos de la ley y los médicos con la preparación y experiencia necesaria, las complicaciones del aborto reducen, así como el llamado síndrome post-aborto, que suele relacionarse con sentimientos de culpa, depresión, insomnio, pesadillas, tendencia al suicidio, entre otros aspectos que surgen de experiencias traumáticas o de haber sido obligadas a abortar.
El hecho de despenalizar el aborto no incrementará su incidencia, solo brindará una alternativa segura a las mujeres que, por una razón u otra, no puedan continuar con su gestación.