- Cuéntenos cuál su formación de grado y de postgrado

Egresado en el año 1992 de la carrera de licenciatura en fonoaudiología de la facultad de medicina, de la universidad de buenos aires.
Profesional de planta permanente del área de Fonoaudiología del Hospital Bernardino Rivadavia (CABA).
Coordinador del Servicio de Fonoaudiología de la clínica A.M.E.B.P.B.A.
Desde hace más de diez años me dedico al área de diagnóstico (electronistagmografía, videoelectronistagmografía) y tratamiento de rehabilitación vestibular, en las instituciones mencionadas y en la Clinica de la providencia.
Soy profesor adjunto de la Universidad Museo Social Argentino de la cátedra "Sistema postural y laberintologia" del cuarto año de la Licenciatura en Fonoaudiología.
Docente de los cursos básico y avanzado "Teórico Práctico en Audiología" que se dictan anualmente en el Htal. Rivadavia.
Jefe de la Unidad de Trabajos Prácticos de la materia "Capacitación y Asistencia Hospitalaria" de la carrera de Licenciatura en Fonoaudiología de la UBA.
Coordinador de la residencia de fonoaudiología del htal. Bernardino Rivadavia.
Docente invitado del curso superior de Especialistas en Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina (UBA) (UDH H.B.R)
Profesor invitado de la Universidad del Salvador (Fac. Medicina) carrera de Licenciatura de Fonoaudiología dónde dicté diversos seminarios en el área de audiología y otoneurología.
Director del Curso de Fisiopatología y Rehabilitación Vestibular en ASALFA años 2008 y 2009.
Miembro de la Asociación de Profesionales del Htal. B. Rivadavia y de AFOCABA.
Autor de diversos trabajos y publicaciones científicas de la especialidad.

- ¿Qué actividades desarrolla actualmente en el hospital?
Tareas profesionales en el área Audiología Diagnóstico y Terapéutica audiológica protésica.
Rehabilitación Vestibular.
Terapias de Reentrenamiento del Acúfeno.
Coordinador del trabajo en Sala con pacientes en internación.
Docente del Curso Anual de Audiología.
Coordinador y Supervisor de la Residencia de Fonoaudiología.
Coordinador de los Ateneos Fonoaudiológicos.

- ¿Cómo coordinador de residentes, cómo ve la docencia en el sistema de residencias/concurrencias? ¿Cuáles son sus desafíos?
He sido testigo presencial, ya que cuando se crearon las Residencias Hospitalarias corriendo el año 1992 aproximadamente, coincidió con mi ingreso al Hospital.
Y he podido constatar que el sistema de residencias y concurrencias siempre estuvo en crecimiento. No solo en cuanto a la creación de nuevos cargos y la apertura de nuevas sedes, sino también en la elaboración de programas de instrucción de residentes y su evaluación. Hoy día se mantienen reuniones permanentes con los coordinadores de cada sede entre sí, conjuntamente con los coordinadores generales, donde se van repasando y mejorando los programas de cada año (considerando la actualización profesional), se revisa la bibliografía, se mejora los protocolos de evaluación y promoción, los sistemas de rotación para complementar la formación completa, etc.
Tal grado de crecimiento ha alcanzado el sistema que se organizan año a año Jornadas Científicas con un nivel superior en cuanto a investigación se refiere. También, otro ejemplo es la organización de las áreas programáticas, donde el sistema de residencia tuvo y tiene alta participación, y le otorga al ejercicio profesional una mirada preventiva.
Sin embargo, en estos últimos 5 años, se puede observar que ha decrecido notablemente el número de aspirantes a la Residencia de Fonoaudiología. No por qué la propuesta no sea atractiva para la formación del alumno recién recibido, sino que al tratarse de una Residencia de post-grado y sin especialización, muchas veces el profesional recién recibido busca capacitarse directamente dentro del mercado laboral que hoy es de oferta elevada.
Asimismo, otro factor es que a nivel académico Universitario, la cantidad de alumnos que cursan la carrera, ha decrecido en forma alarmante, volcándose los chicos a otras opciones de estudio.
Creo que el desafío, es no sobrecargar al residente de responsabilidades extras, atender sus necesidades de formación permanente, mejorando la difusión de los beneficios de cursar la residencia para su formación profesional y personal, ya que muchas veces constituirá la única vez que desarrollarán tareas en el ámbito de la salud pública.

- ¿Cuáles son para usted las principales fortalezas y dificultades de la salud en el hospital público? ¿Algo que quiera agregar?
La fortaleza del Hospital Público, está dada por la alta demanda de la población en la atención de su salud. Otra es el respaldo histórico de las instituciones públicas de salud, muchas veces creadas en situaciones de emergencia sanitaria. La gratuidad del sistema, que permite acceder a pacientes que no tienen cobertura médica por estar desocupados u otras situaciones sociales de indigencia. Otro aspecto es que constituye una escuela en la formación de médicos y profesionales que pasan por sus servicios ó que han pasado por las distintas instituciones. Ese respaldo científico y asistencial, aún hoy con los limites y carencias sigue siendo destacable. Muchos de los avances en medicina clínica ó quirúrgica, han tenido origen en salud pública. Hoy las reuniones de equipo y aún mejor la creación de redes hospitalarias, permite conocer las fortalezas de cada hospital en cuanto a las prestaciones que brinda. La mirada de una medicina más preventiva con el anexo de áreas programáticas. El acceso a generar grupos de trabajo asistencial, ó en el área de la investigación, ha enriquecido crecientemente al profesional
Pero no todo es tan óptimo. En cuanto a los insumos siguen siendo muchas veces escasos ó su reposición ó adquisición plagada de normas y tiempos muy burocráticos que dificultan o enlentecen el trabajo. El mantenimiento edilicio, sobre todo en los hospitales más antiguos, muchas veces no es suficiente, teniendo que cerrar salas que quedan abandonadas y desaprovechadas. La sobrecarga de turnos por falta de personal o de una distribución no programada adecuadamente, dificulta el trabajo. Cada vez es más reducida la reposición de cargos profesionales que son dejados por personal que se jubila y cuyas horas son destinadas a ampliaciones horarias por ejemplo. Es más alta la presencia de residentes, concurrentes, ó becarios en las salas que la cantidad de personal de planta que dispone determinado servicio. Y a veces esta diferencia es muy notoria. Los profesionales muchas veces tienen altas exigencias de formación para su certificación horaria que si bien es positivo para su actualización, otras veces va en deterioro de las horas asistenciales. Quizás en otras ocasiones el profesional no encuentra el respaldo adecuado de su entorno (colegas, superiores o directivos) y tiene que enfrentar solitariamente, a una población que en la sociedad actual, a veces no guarda el respeto y amabilidad hacia quién le trata de devolver la salud.