Las consecuencias en la salud
Los compuestos de arsénico se conocen desde la antigüedad y, pese a formar parte en ocasiones de medicamentos, son célebres por su extremada toxicidad. Es un elemento natural de la corteza terrestre que, en ciertas regiones del globo, puede presentarse en el agua cuando ésta atraviesa rocas que lo contienen en cantidades significativas.
Una variedad de procesos pueden llevar a que el agua se contamine por el arsénico sin intervención humana, desde la existencia de áreas geotermales hasta la de los acuíferos que contienen óxido de hierro y manganeso, así como también las regiones volcánicas. Las zonas que presentan una actividad agrícola y ganadera más intensa, por su parte, adquieren más trascendencia al estar contaminadas, ya además de usarse para abastecer a la población, se emplea como agua de riego y para dar de beber al ganado.
Cuando el consumo de agua rica en arsénico se prolonga más de lo debido, la salud humana corre graves riesgos. Se han observado efectos adversos tales como el cáncer de piel, las lesiones dérmicas, neuropatías periféricas y vasculopatías, así como distintos tipos de cáncer. Países como Argentina, México, EE.UU. y China se encuentran entre los más afectados a esta clase de contaminación.
Las alteraciones cardíacas y vasculares, la quatoderma, la pigmentación aumentada del tronco y la aparición de cáncer cutáneo, junto a otros trastornos como lesiones hepáticas y renales y alteraciones neurológicas, resultados típicos de la ingesta prolongada de arsénico, pueden afectar a cualquiera, aunque tienen como blanco privilegiado a los niños, las mujeres embarazadas y en lactancia, los individuos con déficit alimenticio y aquellos con enfermedades preexistentes.
Hablando del caso de Argentina, De Titto llama la atención de que, si bien Salud termina viendo las consecuencias de este problema, éste es de orden ambiental.
En Argentina, son 4 millones las personas que corren riesgo de enfermarse e incluso morir por una causa así. Pese al número enorme, todavía el sistema de atención médica carece de una conciencia fuerte respecto al tema y su gravedad.
Como respuesta, en mayo de 2007, el Código Alimentario Argentino y la OMS redujeron de 0,05 a 0,01 ml el máximo de arsénico permitido en aguas de red, dando como plazo cinco años a las empresas para que adecúen sus plantas. Pese a la buena iniciativa, lo cierto es que muchas de ellas no tuvieron los recursos para garantizar dicha calidad.
Agustina Jazmín
agustina.jazmin@mancia.org
Fuentes
- "Contaminación del Agua por Arsénico" en Miliarium.com
- “Por beber agua con arsénico hay 4 millones de personas en riesgo” en Clarín
- "Zonas de concentración de arsénico " en Mapaeducativo.edu.ar
- Wikipedia


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