Mancia

Residencias Médicas en Argentina

Residencias Médicas en el Mundo

Diario de la Salud

Materias Basicas de Salud

Materias Clínicas

México

Universidades

Hospitales

Carreras de la Salud

Tecnicaturas

Clasificados & Insumos

Trabajo

Café Mancia

Foro/ Diario de la Salud/ Editorial/ Artículos/

Sórdida Historia de la Anatomia

Sórdida Historia de la Anatomia

  1. Avatar de Editoriales
    1,354
    Posts
    2,096
    Agradecimientos
    recibidos
    #1

    Sórdida Historia de la Anatomia

    La historia del conocimiento anatómico ha tenido un pasado sórdido, que refleja el pensamiento bioético en los distintos períodos de la historia de occidente.


    En Occidente la anatomía nació como ciencia cuando la curiosidad por el mundo natural comenzó a exigir respuestas respecto del funcionamiento del cuerpo humano. Fue en Grecia donde todo comenzó. Pero

    Se cree que las primeras disecciones anatómicas fueron las de Alcmeon de Crotona y Empedocles de Sicilia entre los a*ños 500 y 400 a.C. En esos tiempos las disecciones en seres humanos estaban prohibidas, ya que se creía que el alma continuaba morando por un tiempo en el cuerpo, por lo cual el cadáver debía ser enterrado intacto. Hipócrates de Cos y Aristóteles desarrollaron sus propios trabajos en esa época donde el conocimiento anatómico se daba por inferencia a partir de la disección en animales. Aristóteles en particular desarrolló un trabajo importantísimo embriología, estudiando la anatomía del embrión del pollo. Pero mientras la medicina dependiera de la anatomía animal para llegar a sus conclusiones, lento sería el avance para el conocimiento médico.

    No fue hasta aproximadamente 300 a.C. que Herófilo de Chalcedonia realizara la primera disección de un cuerpo humano con fines científicos en la escuela de Alejandría, convirtiéndose en el padre de la anatomía. Durante su vida disecó unos 600 cadáveres de criminales condenados. Se le atribuyen un sinnúmero de descubrimientos (entre ellos el de la prensa de Herófilo, que aún recuerda su nombre). Fue quién refutó la teoría de Aristóteles de que el corazón era el asiento de la conciencia, la inteligencia y las emociones, adscribiendo tales funciones al encéfalo. Otros anatomistas como Erasistrato trabajaron y respiraron el aire de la escuela de Alejandría, que comenzó a declinar a partir de la conquista de Egipto por los ejércitos de Roma hasta su destrucción final en el año 391 d.C. a manos del Emperador Teodosio I, época en la cual estaba de moda arrasar todo templo pagano.

    En Roma, la disección de cuerpos estaba prohibida, y la anatomía volvió al estudio en animales. Claudio Galeno de Pérgamo fue el más reconocido de todos los anatomistas y médicos de esa época. Redactó 130 tratados de medicina, que se convirtieron en dogma incuestionable de la medicina por los próximos trece siglos. Galeno realizó grandes contribuciones a la anatomía, pero sus errores conceptuales en muchos temas se perpetuaron hasta el siglo XVI por la doctrina de la ‘autoridad presunta’ hacía imposible cuestionar sus escritos.

    Mientras en la edad oscura en Europa el desarrollo de la anatomía se había estancado, las traducciones de los anatomistas clásicos al árabe permitieron que la anatomía avanzara durante el renacimiento islámico de la mano de médicos como Ibn Sinna (Avicenna) y Al Rhazi (Rhazes), quienes habrían disecado animales. Ibn Zuhr (Avenzoar) practicó hacia el siglo XII nuevas disecciones sobre cadáveres humanos, actividad que también llevó a cabo Ibn Jumay, médico personal del reconocido Salah ad Din (Saladino), aportando contribuciones propias al estudio anatómico. Actualmente se disputa el descubrimiento de la circulación pulmonar a William Harvey por parte de un anatomista árabe del siglo XIII.

    Es difícil comprender el por qué del estancamiento del conocimiento anatómico en Europa durante el Medioevo. Según algunos historiadores de la medicina, se atribuye erróneamente a la Bula Papal De Sepulturis de Bonifacio VIII c.1300 d.C. Prohibía expresamente el desmembramiento y posterior hervor de los cuerpos para separar los huesos de la carne con el objetivo de transportar más fácilmente los restos óseos. Esta práctica se había difundido durante las Cruzadas, para transportar los cadáveres de vuelta a Europa para darles sepultura. Pero muchos lo interpretaron (erróneamente) como una prohibición eclesiástica contra la disección de cadáveres. Otros autores atribuyen la pérdida del interés por la anatomía al dogmatismo de una época en la que el foco no estaba puesto sobre el mundo natural y el empirismo, sino sobre la teología y el alma. De hecho, Walsh arguye que la disección en cadáveres humanos continuó existiendo durante todo el Medioevo en Europa, e incluso bajo el amparo de la Iglesia.

    De hecho, el renacimiento de la anatomía humana se da en el contexto histórico donde confluyen la traducción del Canón de Ibn Sinna (y otros textos médicos) del árabe al latín hacia el siglo XII, época en la cual vivieron los primeros empiristas medievales de occidente. Hacia fines del siglo XIII y XIV, Mondino de Luzzi había revivido la disección de cadáveres en la Universidad de Bologna. Pero era una época aún dogmática, y cuando la evidencia empírica se contradecía con la escritura de Galeno, se consideraba que los preparados anatómicos eran anormales. En esos años, catedráticos de la Universidad de Tübingen solicitaron al Papa Sixto IV que autorizara la disección de criminales condenados. Sixto IV declaró en Bula en 1482 que siempre y cuando los cadáveres recibieran cristiana sepultura, la Iglesia no se opondría a la disección de cuerpos de convictos.

    La autorización expresa de la Iglesia para la disección y la erosión a la que estaba sometiéndose el paradigma galénico llevaron inexorablemente a la creación de la obra cumbre del anatomista belga Andreas Vesalius: De humani corporis fabrica. El libro (publicado en formato de folio) contenía placas ilustrativas obtenidas a través de la observación sistemática durante las disecciones y refutaba muchos conceptos galénicos. Incluía textos y se convirtió en el primer libro de anatomía topográfica en la historia de la medicina occidental obtenido mediante observación en un paradigma científico. Fue un año bisagra para la ciencia en occidente, ya que a la vez que se derribaba el paradigma galénico en la medicina, Copérnico derribaba el paradigma del cosmos con la publicación de De revolutionibus orbium coelestium, que derribó el paradigma astronómico geocéntrico. Fue la atmósfera que más adelante produjo a los contemporáneos de René Descartes, y llevó al fervor del positivismo científico de los siglos XVII y XVIII.

    En medio de ese fervor se dio el más sórdido capítulo de la historia de la anatomía. El aumento en el número de médicos a raíz del nuevo prestigio de la profesión, y el requerimiento de disección para completar sus estudios, llevó a un aumento desmedido en la demanda de cadáveres para disección. No daban a basto con todos los condenados a muerte. Desde el siglo XVII hasta bien entrado el siglo XIX se convirtió en una lucrativa empresa el robo de cadáveres de los cementerios para vendérselos a los anatomistas. A modo de anécdota relatan que cuando falleció el escritor Laurence Stern en 1678 se descubrió que su cadáver había sido robado cuando un familiar lo reconoció sobre la mesa de disección en la Universidad de Cambridge. Se estima que en el cementerio de Bully’s Acre en Dublin se robaban entre 1500 y 2000 cuerpos por año. Los anatomistas más famosos de esos siglos recurrieron a esta práctica para sus investigaciones, aún a sabiendas de cómo se obtenían los cadáveres, y a pesar de la indignación general. Pero la práctica se perpetuó (a pesar de que los mismos anatomistas pedían reformas a las leyes) por la inacción de los gobiernos.

    A medida que pasó el tiempo más groseros se tornaron los escándalos. En Nueva York, en el año 1788, el robo era tan impune que los mismos estudiantes de medicina robaban cadáveres por la noche. Las disecciones públicas solo servían para acrecentar la indignación de los pobres y marginales, que eran el blanco favorito de los robacuerpos. El 3 de febrero de ese año, los robos en el cementerio de afroamericanos habían impulsado una petición ante las autoridades por parte de los negros libres. La petición fue desoída, y en abril de ese año un incidente en el que un estudiante le jugó una broma a un niño (en la cual se mofaba de estar disecando el brazo de la madre) desató una revuelta contra toda la corporación médica que requirió la intervención de la milicia para ser sofocada.

    En el Reino Unido, el escándalo se desato ante el caso Burke y Hare. Hacia 1820 Edimburgo era la capital mundial de la investigación médica, y no alcanzaba el robo de cuerpos para cubrir la demanda. Para conseguir cadáveres frescos para la venta, William Burke y William Hare echaron mano al asesinato. Cuándo fueron descubiertos llevaban 16 asesinatos en su haber. Burke fue condenado a la horca, y el día de la ejecución, 28 de enero de 1829, asistieron entre 20.000 y 30.000 personas según la fuente. Este escándalo llevó a que en 1832 el Parlamento Británico sancionara el Anatomy Act. Por este se debían ceder a las Escuelas de Medicina los cadáveres que no fueran reclamados en las primeras 48 horas después del deceso, práctica que se generalizó por todo el mundo y aún sigue vigente.

    Sin embargo, algunas cosas no mueren. Entre la sed de conocimientos de los estudiantes de medicina, y el valor del dinero, Clarín dio a conocer en el año 2004 que se había echado a un cuidador de un cementerio dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por vender huesos humanos y esqueletos a estudiantes de medicina.

    Algunas cosas no cambian nunca.

    Martín Carreras
    martin.carreras@mancia.org



    Bibliografía
    Malomo, Idowu, Osuagwo: Lessons from History, Human anatomy from the origin to the Renaissance. Int. J. Morphol. 24(1):99-104, 2006.
    Tschanz: Arab roots of European Medicine. Heart Views. 4(2):9, 2003.
    Shamsuddin, Shahzaman, Syeda Zamila: History of Anatomy. Bangladesh Journal of Anatomy. 7(1):1-3, 2009.
    Prioreschi: Anatomy in Medieval Islam. JISHIM. 5, 2006.
    Walsh: The Popes and the History of Anatomy. The Messenger. 1903.
    Brown: Not Just Any Cadaver Would Suffice. The Washington Post. 13 de enero de 1999.
    De Costa, Miller: American resurrection and the 1788 New York doctors’ riot. The Lancet. 377:292-3, 2011.
    Olry: Body snatchers, the hidden side of the history of anatomy. J. Int. Soc. Plastination. 14(2):6-9, 1999.
    Young: Los negocios que se refugian en la muerte. Clarín. 18 de enero de 2004.
    Imágenes adjuntas
    Mancia.org en Facebook: www.facebook.com/mancia.org
    Mancia Empleos en Facebook: www.facebook.com/EmpleosMancia
  2. Los siguiente/s 12 mancianos agradecen a Editoriales por este mensaje de gran utilidad:

    Aneta (03-Mar-2011), Berni Aljus (02-Mar-2011), chaman (02-Mar-2011), Darth Menkentor (03-Mar-2011), DeltaNotch (07-Mar-2011), doxc (06-Mar-2011), el perro (17-Mar-2011), gato (03-Mar-2011), Mallory (19-Mar-2011), Mtam (04-Mar-2011), Osmosis (03-Mar-2011), Pablinius (03-Mar-2011)

  3. Avatar de jjazz
    324
    Posts
    95
    Agradecimientos
    recibidos
    #2
    interesante el artículo, es sorprendente como nunca (o casi) hay nombres propios árabes, siendo que, científicamente hablando, estuvieron siempre bastante avanzados.
  4. Los siguiente/s 2 mancianos agradecen a jjazz por este mensaje de gran utilidad:

    Tincho (02-Mar-2011), Turco82_ (04-Mar-2011)

  5. Avatar de estafilocoso
    31
    Posts
    4
    Agradecimientos
    recibidos
    #3
    muy buena lectura Tincho! (edu del piro)
  6. Los siguientes usuarios agradecen a estafilocoso por haber posteado información muy útil:

    Tincho (02-Mar-2011)

  7. 2
    Posts
    1
    Agradecimientos
    recibidos
    #4
    gracias, lectura entretenida e interesante
  8. Los siguientes usuarios agradecen a Lehs por haber posteado información muy útil:

    Tincho (03-Mar-2011)

  9. Avatar de Aneta
    388
    Posts
    67
    Agradecimientos
    recibidos
    #5
    Muy buena, con respecto a la última parte fui testigo de la venta de huesos en un cementerio de Capital. Fui con una amiga, las 2 necesitabamos huesos, queríamos ver q onda ahí... nos sacaron la ficha al toq y nos ofrecieron vendernos una cabeza!!!! Opio q salimos de ahí horrorizadas... aunq suene contradictorio
  10. Avatar de mariano.ezekiel
    139
    Posts
    14
    Agradecimientos
    recibidos
    #6
    coditossss
  11. Avatar de Turco82_
    365
    Posts
    51
    Agradecimientos
    recibidos
    #7
    Muy buen articulo Tincho.
  12. Los siguientes usuarios agradecen a Turco82_ por haber posteado información muy útil:

    Tincho (05-Mar-2011)

  13. 1
    Posts
    1
    Agradecimientos
    recibidos
    #8
    exelente recopilacion de datos
  14. Los siguientes usuarios agradecen a edgar1214 por haber posteado información muy útil:

    Tincho (05-Mar-2011)

  15. Avatar de doxc
    1,000
    Posts
    291
    Agradecimientos
    recibidos
    #9
    Como anatomista, me encanto el articulo. Me hiciste imaginar como habria sido si hubiera nacido en esa epoca. Habriamos ido a robar cuerpos en un cementerio de New York?
    Medicos Sin Fronteras (Seré)
  16. Avatar de Turco82_
    365
    Posts
    51
    Agradecimientos
    recibidos
    #10
    En Pandillas de Nueva York, es genial como en un momento de la peli te muestran como empiezan a hacer guita vendiendo cuerpos (algunos de ellos, como dice el articulo, recien asesinados) para hacer guita.
  17. Avatar de el perro
    37
    Posts
    7
    Agradecimientos
    recibidos
    #11
    Buenisimo el articulo, e interesante la forma de obtener los cuerpos que tenian los muchachos Williams!!!!

Discusiones similares

  • Tema
  • Iniciado por
  • Foro
  • Respuestas
  • Último post
  1. Juancsb
    Cine y Teatro
    15
    15-Apr-2012 13:54
  2. IcHa
    Materias extracurriculares
    0
    01-Jul-2009 23:37
  3. Lafran
    Estudiantes nocturnos
    7
    12-Apr-2009 06:45
  4. Pucca
    Juegos en Threads
    8
    24-Apr-2008 05:29
  5. gabote
    Humor
    0
    10-Feb-2008 19:29

Content Relevant URLs by vBSEO