España vs. Buenos Aires vs. Interior del país. Una pelea despareja.




No es novedad que Argentina difiere en miles de modos de Europa, pero en este caso es interesante ver cómo Buenos Aires, el interior de nuestro país y España manejan el asunto de las pesquisas neonatales. Su fin es prevenir patologías neonatales inaparentes mediante el diagnóstico y el tratamiento precoz de enfermedades metabólicas. La rápida detección de las enfermedades ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y permite comenzar con anterioridad un tratamiento acorde a lo que cada caso requiera.

La OMS define determinados criterios para que las enfermedades postulen para ser objeto del screening neonatal, entre ellos que: la enfermedad de lugar a una morbilidad grave —ya mental, ya física—, o a una mortalidad en el caso de no detectarse en el período neonatal; la enfermedad no se detecte por un simple examen físico; si hay un tratamiento efectivo disponible; si la enfermedad tiene una incidencia alta; si para tratarla hay procedimientos analíticos de cribado rápido, fiable y de bajo costo. Para incluir nuevas enfermedades, se tienen en cuenta la reducción de la mortalidad y una supervivencia mayor y mejor, entre otros.

El PPN (Programa de Pesquisa Neonatal) en Buenos Aires empieza con la extracción de sangre del talón del bebé dentro de las 72 horas de vida. Entre las enfermedades que se pueden detectar se encuentran el hipotiroidismo, hiperplasia suprarrenal congénita, fibrosis quística, fenilcetonuria, galactosemia, deficiencia de biotinidasa, retinopatía e hipoacusia del recién nacido, entre otras. Enfermedades como la sífilis y el mal de Chagas, en cambio, se detectan mediante controles a las embarazadas, ya que las patologías salen a la luz en la sangre de las futuras madres.

Tiempo atrás, se podía acceder a estos estudios de forma privada, así como también ciertas obras sociales prestaban cobertura total o parcial para ello, no obstante hace un tiempo comenzó a implementarse el control de forma gratuita, cortesía del Estado. El programa es efectuado en las doce maternidades de los hospitales y en tres hospitales pediátricos en la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, si bien “todo ciudadano tiene derecho a recibir la mejor atención médica del Estado”, el interior del país no cuenta con la misma suerte y no toda la población puede acceder a ellos.

España, por su parte, de la mano del laboratorio Genetadi Biotech, implementa un ensayo neonatal ampliado que puede detectar hasta 56 enfermedades diferentes. El análisis es llevado a cabo por un médico neonatólogo que se encarga de evaluar la ausencia de alteraciones congénitas menores, complementando así los datos obtenidos con anterioridad para verificar la presencia de enfermedades que aún no han sido diagnosticadas.

Estos estudios apuntan a detectar enfermedades poco comunes, especialmente trastornos metabólicos; enfermedades que pueden ser atacadas incluso antes de presentar los primeros síntomas, reduciendo así los posibles daños. ¿Una aplicación práctica? Nada menos que prevenir un retraso mental infantil. Esto se hace realidad gracias a los avances en las técnicas desarrolladas en el ámbito de la espectrometría de masas.Por un lado, los límites cada vez menos férreos de detección de los equipos; por otro, la eficiencia en aumento de las plataformas de análisis, permiten mejorar los programas de cribado neonatal y así facilitar la detección de enfermedades metabólicas.

De todos modos, que el número de enfermedades a analizar aumente no termina siendo tan beneficioso como podría serlo, de no contar con un sistema de salud inclusivo que permita extender el cribado neonatal a toda la población, ofreciendo luego los medios necesarios para el tratamiento y la mejora del paciente.


Que la ciencia esté en continuo perfeccionamiento y que los avances sirvan para mejorar la salud de vida de las personas, es algo que a todos debe caernos simpáticos. No obstante, más allá de los saltos tecnológicos y descubrimientos útiles, éstos terminan quedando al servicio de un número muy reducido de personas. Vemos la diferencia a macro escala al comparar Argentina con España, y si acercamos la lupa será sencillo ver que lo mismo ocurre al tasar las diferencias entre Buenos Aires y el interior del país. Hay que insistir una vez más: es fantástico el progreso, no lo es tanto que sea cuestión de unos pocos.


Agustina Jazmín
agustina.jazmin@mancia.org