De acuerdo a los resultados obtenidos en el Museo de Ciencia de Londres.



Como parte de los festejos por el centenario, el Museo decidió interactuar con la gente mediante una encuesta para saber qué invento puede vanagloriarse de llevar el glorioso título del mejor del mundo de los últimos dos siglos para acá. Los más de 50.000 visitantes que recorrieron las galerías tuvieron voz y voto para seleccionar aquellos inventos que creían más relevantes en la vida de las personas.

Los nominados dieron una dura batalla. La penicilina y la doble hélice del ADN llegaron más lejos, arañando el segundo y tercer puesto respectivamente, dándole así a la medicina el lujo de tener los tres primeros lugares. El secretario de Estado de Cultura y Deportes, Ben Bradshaw, declaró en la presentación de los resultados que "El hecho de que los tres primeros puestos estén ocupados por avances médicos indica que los ciudadanos aprecian mucho la investigación que sirva para mejorar su salud. Es lo más importante”. Más atrás quedaron el telégrafo eléctrico, el modelo T de Ford, la computadora Pilot Ace y el motor a vapor, entre otros.

Los comentarios candentes tuvieron su momento de fulgor, y todo porque el cohete V2, empleado por el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial para bombardear Londres, llegó cómodamente al quinto puesto. Para calmar las aguas, Adrián Nahum quiso señalar que consiguió dicho lugar por ser el primer objeto producido por el hombre capaz de viajar más allá de la atmósfera.

Casi 10.000 personas estuvieron de acuerdo en la importancia de los rayos X. De acuerdo a las declaraciones del curador jefe del museo, el doctor Tim Boon, a la BBC, “la máquina de rayos X revolucionó la ciencia porque ha permitido a la medicina entender cómo ocurren las enfermedades dentro del cuerpo humano".

El albor de los rayos X puede darse con el británico William Crookes y su investigación sobre los efectos de ciertos gases al aplicarles descargas de energías, realizando experimentos en el Tubo de Crookes. Más tarde, Nikola Tesla siguió la misma línea y advirtió que éstos podían ser peligrosos para el organismo. Finalmente, en noviembre de 1985, el físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen notó que los rayos X permiten captar estructuras óseas, descubrimiento que con el correr del tiempo traería aportes inestimables para la medicina.

Este concurso no busca sólo elaborar un ranking estático al cual apreciar de lejos como si fuese una curiosidad más del museo, sino que también aspira a generar debate entre los visitantes para poder pensar a la modernidad en relación con los avances que los inventos hicieron posibles.


Agustina Jazmín
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