En las últimas décadas tuvo lugar un importantísimo avance en el desarrollo de las tecnologías aplicadas al ámbito sanitario, que tienen consecuencias tanto en los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, así como en los sistemas de información para la salud. Estos últimos, al estar ahora integrados y compartidos, permiten obtener un elevado nivel de información sobre procesos, costes, resultados, ayudando a reducir considerablemente los errores médicos.



En la actualidad, las nuevas tecnologías en los servicios de farmacia hospitalarios permiten dar soporte al cuidado al paciente, mediante su aplicación al uso seguro y eficiente de los medicamentos, permitiendo la integración de datos e información, y la automatización de procesos de prescripción-validación farmacéutica-elaboración-dispensación y administración de medicamentos.

Por citar uno de los tantos casos en que las nuevas tecnologías impactan en la salud, los investigadores de la Universidad de Londres trabajan en innovadoras formas para suministrar medicamentos. Concretamente, la nueva técnica que comentaremos permite administrar los fármacos directamente dentro de las células situadas en la parte del organismo que los necesiten gracias a unas ‘micro-cápsulas’.

No obstante, todavía faltan escollos por salvar, principalmente dos: conseguir un sistema fiable para conducir las cápsulas hacía las células adecuadas y hacer de los ‘micro-contenedores’ un medio de transporte seguro para su uso en humanos.

No obstante, frente a estos avances que podrían parecer en algunos casos idílicos por las importantes transformaciones que prometen para un futuro que se observa más o menos inmediato, es fundamental no avanzar demasiado rápido y detenerse en un tema crucial: la seguridad.

La seguridad es un principio fundamental de la atención al paciente y un componente crítico de la gestión de la calidad. Mejorarla requiere una labor compleja que afecta a todo el sistema y en la que interviene una amplia gama de medidas relativas a la mejora del funcionamiento, a la seguridad del entorno y a la gestión del riesgo, incluidos el uso inocuo de medicamentos, la seguridad de los equipos, las prácticas clínicas seguras y un entorno de cuidados sano.

La incorporación de las tecnologías de la información en la práctica de los servicios de farmacia hospitalaria, por citar un caso, hace necesario investigar sobre los errores que pueden conllevar. Igualmente, al analizar los procesos del uso de los medicamentos, es imprescindible considerar cómo pueden intervenir los factores humanos en cualquier etapa en el contexto de la seguridad.

Según la OMS, pensar en términos de sistema es el mejor modo de adoptar soluciones definitivas para reducir riesgos.




Equipo Editorial de Mancia.org
Fuentes:
"Revolucionaria tecnología para administrar medicamentos directamente dentro de las células" en Alt1040.com
VV.AA. "Nuevas tecnologías aplicadas al proceso de dispensación de medicamentos. Análisis de errores y factores contribuyentes
"El reto de las nuevas tecnologías y el medicamento en el siglo XXI" en Farmaciahospitalaria.publicacionmedica.com