Los orígenes suelen ser, en general, bastante reacios. Más cuando se trata de situar, con nombre y apellido, y fechar, quién fue el primer médico de la historia. Pese a la dificultad de dar certezas, la curiosidad y la obstinación humana practicaron una respuesta.





El papiro de Edwin Smith hace mención al primer médico reconocido en la humanidad, aunque es en nuestra contemporaneidad su nombre está bastante poco divulgado: Imhotep.

Imhotep parece haber nacido en Ankhtowe, un suburbio de Menfis, aproximadamente en el año 3000 a.C., hijo de Kanofer (gran arquitecto) y de Khereduonkh. Vivió y trabajó durante el tiempo de la 3ª dinastía del viejo reino y sirvió en el reinado de cuatro faraones.

Su educación debió haber sido excelente, pues pareció haber tenido todos los 10 talentos de su época y, como indican las fuentes disponibles, usó la mayoría de ellos. Fue, no hay dudas al respecto, un erudito egipcio grandioso para su tiempo, al que sea le han acreditado muchos inventos.

Como constructor fue también uno de los más grandes de su época. Se le atribuye tanto el diseño como la dirección de la construcción de la pirámide escalonada de Saqqarah, así como el complejo funerario de 15 hectáreas que la circunda, cerca de la antigua capital egipcia de Menfis.

Esta construcción se trata nada menos que de la primera tumba regia de carácter monumental, cuya función sería preservar la inmortalidad del monarca. Ha sido considerado como el primer arquitecto de la historia con un nombre conocido.

Como médico, se cree que fue muy apreciado, sirvió como jefe de los médicos de la nación en su tiempo, en su doble condición de médico y de constructor, atendió a miles de trabajadores que enfermaron o se accidentaron durante la construcción del gran proyecto que fue la pirámide de Saqqarah, por lo que se estima que tuvo una posición privilegiada para enunciar los mecanismos de producción de lesiones.

Se preocupó por la salud, la seguridad y el bienestar de sus obreros. Tantos miles de años atrás, este hombre genial ya había comprendido que un trabajador que goza de buena salud es un trabajador eficaz. Y, en consecuencia, estableció una organización de trabajo que implicaba equipos, normas de trabajo y de conducta, suministro y mantenimiento de las herramientas, alojamiento y alimento, días de asueto y asistencia médica, por lo que sin duda aportó a los inicios de algo así como una medicina ocupacional, en un tiempo en que la seguridad estaba especialmente en las manos de los dioses.

Es considerado el fundador de la medicina egipcia, y el primer médico conocido y recordado por su nombre tanto en Egipto como en el resto del mundo. Sus contemporáneos, y muchas generaciones posteriores, tras su muerte, lo veneraban como a un semidiós, hasta que tiempo después de su deceso fue ascendido efectivamente al rango de ‘dios de la cura y la medicina’.

El culto de esta personalidad genial terminó, no obstante, perdiéndose en la oscuridad del olvido con el paso del tiempo y, actualmente, ya casi nadie revaloriza el lugar que ocupó en la historia. No sólo fue el primer médico, en tanto es el más antiguo del que se guardan registros, sino porque fue el primero, hasta donde sabemos, que aplicó elementos racionales en la atención a los pacientes.





Equipo Editorial de Mancia.org
Fuentes:
Scielo
Journal of Pearls in Intensive Care Medicine

"Imhotep, el primer médico reconocido en la humanidad"