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William Farr y la epidemia de cólera

William Farr y la epidemia de cólera

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    William Farr y la epidemia de cólera

    La bioestadística es una ciencia de la estadística que se ocupa de problemas planteados dentro de las ciencias que estudian la vida, tales como la biología o la medicina. William Farr se incluye en este campo, al haber realizado uno de los primeros mapas epidemiológicos en Inglaterra, mediante el uso de análisis epidemiológicos y métodos cuantitativos.



    Farr nació en 1807, y fue un pionero en lo que respecta a la recolección de datos estadísticos sobre enfermedades y mortalidad. Actualmente, todavía es famosa la curva que descubrió, conocida como Campana de Farr, mediante la cual una curva en forma de campana describe el movimiento natural de toda epidemia, consistente en comienzo, pico de altitud y declinación hacia su posible desaparición absoluta.

    Él llamo ‘hygology’ (derivado de ‘higiene’) al tema que lo fascinaba, las estadísticas médicas. Tras graduarse, intentó hacer un curso para darla a conocer, aunque no le fue posible obtener el aval académico necesario para poder llevar a la práctica la enseñanza que proponía el proyecto. No obstante, en 1838 la suerte dio un giro, asegurándole un puesto en el Registro General de la Nación, como primer compilador de resúmenes científicos. Así, entró en contacto con material de archivo y estadísticas oficiales de médicos de Gales e Inglaterra. Entre sus labores más interesantes, se encuentra la creación de un sistema que apuntaba cuáles eran las causas de las muertes, lo que permitió por primera vez comparar tasas de mortalidades.

    En 1848, Inglaterra volvió a ser asolada por una nueva epidemia de cólera, en la que murieron cerca de 130.000 personas. Para aquel entonces, no se conocía con certeza la etiología ni el modo de transmisión de esta enfermedad, enfrentándose dos corrientes teóricas.

    Por un lado estaban los “contagionistas”, que sostenían que el cólera se adquiría por el contacto con el enfermo o con sus vestidos y pertenencias. En consecuencia, proponían medidas sanitarias drásticas como cuarentenas, encierro de los enfermos y la quema de sus ropas. Por otro lado, estaban los que apoyaban la teoría “miasmática”. Esta teoría postulaba que bajo ciertas condiciones atmosféricas, en especial los vientos, se transmitían de un lugar a otro los “miasmas”: vapores tóxicos emitidos por materia en descomposición, los cuales “transportaban” de un lugar a otro el cólera.

    Con el fin de establecer soluciones para el problema, Farr empezó a estudiar la epidemia. Unos años después, en 1852, publicó información sobre dichas muertes, junto a estudios que asociaban, a partir de los datos, las relaciones entre las muertes por cólera y ciertas variables. Fue gracias a ellas que pudo postular que la elevación del suelo tenía una relación constante con la mortalidad por cólera. También encontró que había asociaciones entre la mortalidad baja y aquellos distritos en que se repartía agua de forma correcta.

    Según sus resultados, uno de los distritos más golpeados por la enfermedad –Golden Square- tenía la particularidad de que la mayoría de sus habitantes empleaban la misma bomba para proveerse de agua. Hoy, ya sabemos que el agua es uno de los transmisores del cólera, pero en esa época, el descubrimiento fue recibido con escepticismo y desdén por parte de algunos grupos, especialmente por la comunidad médica de élite del momento.

    En realidad, no fue de Farr, sino de John Snow —un médico brillante con agudo sentido de la observación y una incisiva perseverancia, que estudió los brotes de cólera desde un punto de vista poblacional- la teoría del agua como transmisora del brote. No obstante, aunque Farr en principio no estuvo de acuerdo, contribuyó indirectamente a apoyar esta hipótesis con sus estadísticas que facilitaban, entre otras, las direcciones de las personas que habían muerto. Para Farr, lo más importante no era el agua, sino a qué altura por encima del río Támesis vivían los afectados.




    Equipo Editorial de Mancia.org

    Fuente:
    VVAA - "John Snow, William Farr and the 1849 outbreak of cholera that affected London: a reworking of the data highlights the importance of the water supply"
    Ecured.cu
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