Bueno, colega, ese podria ser simplemente un problema de estandares. No voy a negar que siempre tuve estandares altos. Quizas demasiado. En mi vida habre visto unas cuantas pelirrojas, la mayoria por alguna razon me han causado rechazo por el aspecto poco agraciado, y solo dos o tres han sido dignas de catalogarlas con un "Te parto como un gruyere, yegua".
