| Estoy de acuerdo en parte. Creo que el acceso a la sexualidad se favoreció por la existencia de Internet. Pero también no olvidemos que no cualquiera es un violador, y no pasa solamente por la satisfacción de la necesidad de tener sexo. Pasa por la satisfacción de obligar a alguien a hacer algo que no quiere, forzar la situación y tener poder, humillar. Entonces a un violador no lo va a satisfacer ver un video porno, lo va a satisfacer salir a algún callejón a hacer sufrir a los demás. Creo que un elemento importante de la citada baja sobre las violaciones es la conciencia, la mayor visualización social de los delitos sexuales, antes se tapaban mucho más que ahora. Mención aparte merecen los exitosísimos sitios de Internet que ofrecen la posibilidad de un video chat en vivo, en el que el cliente puede ordenarle a su esclava o esclavo virtual que haga lo que desee; y este "hacer lo que desee" en algunos casos llega a bastante. Léase, es una salida vía internet para las posibles necesidades de sometimiento que pueden experimentar algunas personas -no los violadores, no creo que les alcanze con esto.- |